<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-222808680406511613</id><updated>2011-10-24T04:16:32.490-07:00</updated><title type='text'>POESÍA REUNIDA DE EDUARDO GARCíA AGUILAR</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Eduardo García Aguilar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12780328109999751538</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/TULWMO93vnI/AAAAAAAAAqI/Z6Q7OPEnBko/s220/EDUARDO%2BEN%2BFIESTA%2BDE%2BGANESHA.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-222808680406511613.post-8119085178786769826</id><published>2011-06-13T06:12:00.000-07:00</published><updated>2011-06-13T06:30:36.944-07:00</updated><title type='text'>LOS MISTERIOS LITERARIOS DE JAVIER MARÍAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BYhL33zXN50/TfYOTpy-6hI/AAAAAAAAAtQ/sXocUtC7yYo/s1600/JAVIER%2BMARIAS%2B1.jpg"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5617693315991267858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 148px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-BYhL33zXN50/TfYOTpy-6hI/AAAAAAAAAtQ/sXocUtC7yYo/s200/JAVIER%2BMARIAS%2B1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Por Eduardo García Aguilar&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;Nunca hasta ahora me había acercado a la obra de Javier Marías (1951), el novelista espanol hijo del filósofo Julián Marías (1914-2005) y de la escritora Dolores Franco Manera (1912-1977), quien se ha convertido poco a poco en una de las principales figuras de la narrativa española y europea contemporánea.&lt;br /&gt;La primera vez que escuché hablar de él con entusiasmo fue a través del escritor mexicano Pedro Angel Palou en la ciudad mexicana de Puebla, a donde él y Jorge Volpi nos habían invitado a asistir a un minicrongreso literario en compañía de Alvaro Mutis, Sergio Pitol, Daniel Sada, Juan Villoro, Guillermo Samperio y otros autores. Palou, hijo de la muy tradicional ciudad de Puebla, lugar de grandes acontecimientos históricos y bellas construcciones coloniales barrocas, llevaba su entusiasmo por Marías hasta el punto de tener pegados en las paredes y puertas de su oficina carteles enormes con fotos del autor madrileño y de las portadas de algunos de sus libros como Corazón tan blanco, el Hombre sentimental y Todas las almas.&lt;br /&gt;Luego tuve más noticias de Javier Marías de parte de José Luis Perdomo, escritor guatemalteco con quien explorábamos las más extrañas y antiguas cantinas y librerías de viejo del centro histórico de la ciudad de Mexico, quien en una de sus visitas a Madrid le hizo una larga entrevista en su apartamento. Me habló de ese personaje como de alguien dedicado a la literatura, ensimismado en su mundo y alejado de las mundanidades y los escenarios de la apariencia. O sea que me lo imaginé a través de sus descripciones como si fuese un personaje de Joris Karl Huysmans, una especie de Des Esseintes madrileño, acompañado de una tortuga recamada de pedrerías y esmeraldas.&lt;br /&gt;No es extraño que el hijo del filósofo Julián Marías, amigo, estudioso y cómplice de Jorge Ortega Gasset, fuera un bicho raro de la literatura en tiempos de John Travolta, como suelen ser aquellos que han crecido de niños entre los libros de sus padres bibliómanos, viendo la nieve y jugando entre amplios pupitres de vieja madera y estanterías repletas de volúmenes empastados con olor y sabor de tiempo, excitados por el tecleo permanente de las viejas máquinas de escribir Underwood y Royal.&lt;br /&gt;Perdomo me describió muy bien el hábitat libresco de Marías y la rareza de su mirada nublada de miope. Después supe que había creado un extraño reino con un premio literario y una rara editorial, el Reino de al Redonda, de lo que se tenían noticias espaciadas por la prensa; de que había cortado de manera conflictiva con su editorial Anagrama y su director Jorge Herralde y había aterrizado en Alfaguara, que ha publicado desde entonces toda su obra en bellos volúmenes muy bien cuidados, como sabe hacerlo esa editorial, un tiempo dirigida editorialmente por Juan Cruz y ahora por la colombiana Pilar Reyes.&lt;br /&gt;Luego, cuando en 1998 me trasladé de México a París e ingresé a la sede histórica de la Agence France Presse en la Place de La Bourse, me encontré con Javier Franco, un colega de esa redacción que estaba por jubilarse, quien me cedió su archivero metálico, era mi vecino, y me decían era muy cercano pariente del joven novelista español de moda . Pero pese a todas esas recomendaciones y cruzamientos, nunca había querido leer sus libros, tal vez injustamente llevado por cierta reticencia con los contemporáneos, en especial españoles. Hasta que la semana pasada vi en manos de una colega, Ana Fernández, el volumen de Los Enamoramientos, novela recién salida en España y sobre la que las rutinarias reseñas confusas de los diarios españoles decían poco o nada.&lt;br /&gt;Días después, me prestó el volumen y empecé a leer ese libro, que me sedujo y leí fascinado y aterrorrizado durante varios días de envolvente lectura, de viaje por un extraño e impar tejido y de palabras y reflexiones sobre la vida, la muerte, el deseo, el amor, la traición y el silencio. Esta lectura me recordó los ámbitos novelísticos de François Mauriac, el excelente escritor francés cuyas obras nos sacuden y quien sin duda debe ser referencia de Marías.&lt;br /&gt;La novela tiene todo para ser antipática para muchos lectores porque la narradora es una « joven prudente » que trabaja en una editorial y desde adentro nos muestra el mundo fatuo de los autores y la rutina terrible de esa profesión donde predominan personajes atroces llenos de ambición como ese detestable novelista Garay Fontina que sueña con el Nobel.&lt;br /&gt;Los diálogos y reflexiones subjetivas de esta joven intelectual y su amante Díaz Varela son precisos, envolventes, llenos de referencias literarias a autores como Shakespeare o Balzac y su inquietante pequeña novela El coronel Chabert, que es a su vez personaje de la obra. Hay allí sólo ámbitos interiores, encuentros y desencuentros en torno al extraño asesinato de un hombre apuesto que hacía parte de una pareja perfecta como son todas las parejas perfectas que cruzamos en nuestra vida y que la narradora observa diariamente en un café a la hora del desayuno.&lt;br /&gt;Quedé atrapado en el mundo mundo imaginario de Marías, que desmenuza la gigantesca e inagotable madeja de la vida. Una superficie de palabras que se va tejiendo y destejiendo y a través de la cual viajamos por cuerpos, rostros de personajes, estados de ánimo, como si se tratase de una gigantesca telaraña a donde nos conduce con maestría una voz perversa que nos deja allí inermes y mudos, poseídos por el malestar esencial. Por eso puede decirse que si aún hay autores como Javier Marías, podemos confiar entonces en que la literatura que muerde, sacude y mata, seguirá firme su camino en un mundo que le será cada vez más hostil y tratará de aniquilarla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/222808680406511613-8119085178786769826?l=poesiagarciaaguilar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/feeds/8119085178786769826/comments/default' title='Publier les commentaires'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2011/06/los-misterios-literarios-de-javier.html#comment-form' title='0 commentaires'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/8119085178786769826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/8119085178786769826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2011/06/los-misterios-literarios-de-javier.html' title='LOS MISTERIOS LITERARIOS DE JAVIER MARÍAS'/><author><name>Eduardo García Aguilar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12780328109999751538</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/TULWMO93vnI/AAAAAAAAAqI/Z6Q7OPEnBko/s220/EDUARDO%2BEN%2BFIESTA%2BDE%2BGANESHA.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BYhL33zXN50/TfYOTpy-6hI/AAAAAAAAAtQ/sXocUtC7yYo/s72-c/JAVIER%2BMARIAS%2B1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-222808680406511613.post-6764127637558241779</id><published>2009-11-15T09:15:00.000-08:00</published><updated>2009-11-15T09:18:44.487-08:00</updated><title type='text'>POETAS LATINOAMERICANOS ERRANTES</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/SwA37zhHG8I/AAAAAAAAAiY/sdxd3RLrOww/s1600-h/BRADYEGA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404381053425490882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/SwA37zhHG8I/AAAAAAAAAiY/sdxd3RLrOww/s200/BRADYEGA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo García Aguilar&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después de leer la recopilación « Visiones de lo real en la poesía hispanoamericana »(*) realizada por el ecuatoriano Mario Campaña y editada por DVD ediciones en España, es legítimo pensar que las personas más notables del continente son y han sido los poetas. Porque en un mundo que tiene como prioridad la guerra, la competencia y la codicia insaciables, el bullicio de las telenovelas y el fútbol, aplicarse a un arte tan minoritario e ignorado es una prueba de rebeldía y generosidad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el ejercicio solitario de la poesía están implicados todos los sentidos y la aventura por esos caminos es una muestra de que aún hay esperanzas en el hombre. Que en vez de ejercer la vacía y rentable palabrería de los políticos, la intonsa jerga de los economistas y los juristas, el exhibicionismo del poderío económico o armado, un hombre prefiera el lenguaje poético, que sin duda lo llevará más rápido al olvido y a la pobreza que a la gloria, es síntoma de demencia o altruismo y confianza en el hecho de existir. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este libro figuran poetas del siglo XX como el argentino Enrique Molina, Carlos Martínez Rivas y Pablo Antonio Cuadra, de Nicaragua, los chilenos Gonzalo Rojas y Nicanor Parra, el colombiano Alvaro Mutis, el cubano Eliseo Diego y los peruanos Blanca Varela, Carlos Germán Belli y Jorge Eduardo Eielson, entre otros. Esos nombres desconocidos para muchos ejercieron otros oficios para vivir de manera pacífica y sin hacer mal a nadie y en los tiempos libres, en la soledad de las tardes o las madrugadas, convocaron palabras que deslumbran y nos hacen mejores. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Porque la poesía es un lenguaje que nos mejora, nos eleva y nos cura de lo que el colombiano Barba Jacob denominaba « la desazón suprema ». Quien alguna vez tiene el privilegio de introducirse y gozar del lenguaje poético, no vuelve a abandonarlo nunca y recurre a él en tiempos de zozobra. Hubo grandes lectores de poesía entre los capitanes de los barcos que a media noche, bajo la tormenta, en el camarote, a la luz de una débil bujía recorrieron las palabras de esos locos que como Rimbaud o Rilke pudieron ser capitanes de ese barco llamado mundo, nave que siempre estuvo perdida y a la deriva.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La antología comienza con Enrique Molina, hombre con pinta de capitán, bajo de estaura, pero musculado, a quien vi una vez antes de que muriera, en un recital en México, en uno de sus últimos viajes que realizó a ese país. Su poesía es marina, erótica, y poemas como « Rito acuático » o « No Róbinson » son joyas inolvidables dedicadas a la pasión amorosa, a la usura de los cuerpos. Luego sigue Pablo Antonio Cuadra, mítico, alto, flaco y elegante, director de un gran periódico, con quien crucé unas palabras felices al subir por el ascensor del Hotel de la Ciudad de México, donde se realizaba un encuentro internacional de poetas. Comparte con su compatriota Carlos Martínez Rivas, autor de « La insurrección solitaria », esa capacidad revolucionaria iniciada con Rubén Darío que los hace inesperados, extremos y originales. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Más adelante uno se topa con la poesía de ese renovador increíble que es Nicanor Parra, que nos sorprende a cada renglón y nos hace desternillar de risa, invadidos por la ironía y el sarcasmo y la facilidad con que da otros sentidos a las manidas palabras. Nada que ver con la retórica preciosita latinoamericana y con « escribir bonito »: Parra descarriló a la poesía latinoamericana y la puso a caminar por los barrios y la vida cotidiana, como nos muestra ese duro y cruel poema dedicado a « La víbora ». &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su compatriota Gonzalo Rojas es otro de los que usan la palabra como una cauchera, quebrando verso a verso la vidriera de la realidad, jugando con las retóricas para demolerlas con el más cruel sarcasmo. Lo vi una tarde de mayo de 1998 frente al Palacio de Bellas Artes donde había estado el féretro del gran Octavio Paz : Rojas usa cacucha, es un viejo con mirada de pícaro y labios gruesos, bajo de estatura como Molina y al parecer está enamorado de todas sus alumnas. Jorge Teiller, del sur chileno, nos comunica por el contrario la lluvia y la humedad de los páramos, cerca a rieles abandonados entre la soledad, el desamor y el margen. Es una poesía desolada de ángel caído.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eliseo Diego, Alvaro Mutis, Carlos Germán Belli, Eielson, Blanca Varela, Rosario Castellanos, Idea Villarino, Jaime Sabines, Enrique Lihn, Juan Gelman, Roque Dalton y Eugenio Montejo son otros de los autores incluidos en esta deliciosa antología de poesía latinoamericana dedicada a quienes bajaron de los pedestales de mármol y se untaron del barro. Al cubano Diego, el de « En la calzada de Jesús del monte », lo vi con todos los sobrevivientes del grupo de Orígenes durante el homenaje que se le hizo por recibir el Premio Juan Rulfo en la Feria del Libro de Guadalajara, el mismo año que estuvo dedicada a Colombia. Murió poco después y entonces estaba ahí silencioso, sabio y profundo como si supiera su inminente fin. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al gran Alvaro Mutis, cuya poesía y la saga novelística de Maqroll el Gaviero son de las obras mayores del siglo XX, lo he visto en México, Bogotá, París y Madrid, con ese entusiasmo permanente y generosidad de quien sabe que la vida es un premio equivocado. Capitanes, contrabandistas solitarios, mujeres perdidas, enfermos, viajeros, pueblan esa obra vasta que nos cambia y de la que salimos distintos. Belli y Eielson son « raros » como todos los poetas peruanos : siempre encuentran una veta inédita para bucear en un mar de palabras extrañas y encontrar sus propios caminos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El mexicano Jaime Sabines y Juan Gelman escriben una poesía que puede ser bolero o tango : el primero dulzón como los boleristas, lame de adjetivos, lágrimas y gomina el cuerpo femenino y el segundo, como en sus poemas « Ofelia » y « Mujeres », descree de la poesía con mayúscula y la acerca al barrio y al arrabal. De tanto demarcarse, Gelman ha creado un mundo propio en los santuarios de la poesía latinoamericana. Y de las mujeres salvadas, se destaca la Blanca Varela, con esa poesía vasta y estricta, llena de libertad, porque en su generación la rebeldía de la mujer poeta tenía que ser siempre doble.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mucho se puede decir de todos esos poetas latinoamericanos del siglo XX, pero al escuchar su palabra, comprendemos que son grandes profetas destronados. Porque antes, en el siglo XIX y en el albor del XX, la poesía y el poder cohabitaban en los palacios presidenciales y los poetas como Nervo, Santos Chocano y Neruda discurrían hinchados en carrozas de gloria, ungidos de solemnidades como sapos rodeados de áulicos croantes. Después, en el concreto y terrible transcurrir del siglo XX, los poetas perdieron todo poder y fueron lanzados al margen. Por eso todos los incluidos en esta excelente antología de lo « real hispanoamericano », desde Molina a Mutis y de Parra a Montejo, cantan con la lucidez y el humor de los grandes campeones sin corona. Son reyes desnudos y tiernos sin laureles ni cetro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;------------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;* Visiones de lo real en la poesía hispanoamericana. Mario Camaña. DVD poesía, 37. DVD ediciones. Barcelona, España. 2001. 298 pp. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/222808680406511613-6764127637558241779?l=poesiagarciaaguilar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/feeds/6764127637558241779/comments/default' title='Publier les commentaires'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2009/11/poetas-latinoamericanos-errantes.html#comment-form' title='0 commentaires'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/6764127637558241779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/6764127637558241779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2009/11/poetas-latinoamericanos-errantes.html' title='POETAS LATINOAMERICANOS ERRANTES'/><author><name>Eduardo García Aguilar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12780328109999751538</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/TULWMO93vnI/AAAAAAAAAqI/Z6Q7OPEnBko/s220/EDUARDO%2BEN%2BFIESTA%2BDE%2BGANESHA.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/SwA37zhHG8I/AAAAAAAAAiY/sdxd3RLrOww/s72-c/BRADYEGA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-222808680406511613.post-2901985309303735972</id><published>2009-11-14T09:53:00.000-08:00</published><updated>2009-11-14T09:57:43.583-08:00</updated><title type='text'>SOBRE NADA PERPETUA, DE EDUARDO GARCÍA AGUILAR</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/Sv7vjE4xnII/AAAAAAAAAiQ/QGukG6r5bks/s1600-h/BRADYEGA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404019988777507970" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/Sv7vjE4xnII/AAAAAAAAAiQ/QGukG6r5bks/s200/BRADYEGA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_gOJQOIi9mdA/Sv7ZPYbr1II/AAAAAAAAAww/eLqaqjUy0eI/s1600-h/imago.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Por Rodolfo García. (Tomado de Vagón poetas) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El cuadernillo número 68 de la Colección Viernes de Poesía de la Universidad Nacional de Colombia lanzado en el mes de Agosto trae la escritura poética del escritor Eduardo García Aguilar. Sobre el maestro mucho se ha dicho ya, por vez primera nos adentramos a la poesía y una constante se dibuja, la estructura discontinua del signo, del momento, de la imagen.&lt;br /&gt;Se concentran palabras a través de un viaje, sea histórico o subjetivo, en las mansiones majestuosas de la mente de quien mira, a quien se llama poeta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Pese a que intentaste besarla frente al Duero,&lt;br /&gt;la bella ha aceptado viajar contigo hacia Lisboa.&lt;br /&gt;Entonces el vagón está lleno de complicidad y esperanza.&lt;br /&gt;La colega de oscuros lentes escribe cartas de amor&lt;br /&gt;y Portugal ya no solo un nombre lleno de mares&lt;br /&gt;y ruinas espléndidas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La reseña o el poema de un viaje que se fecha por 1998, el escritor sabe explotar las dos posibilidades. Así nos encontramos en repetidas ocasiones como en el poema "Tranvía fantasma de Lisboa". Donde se sigue dibujando la línea histórica que todos los signos sufren, que puede ser maravillosa y a la vez ruina, espanto y pasado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Tranvía fantasma de Lisboa&lt;br /&gt;con sonidos eléctricos de otro siglo&lt;br /&gt;emitidos por almas naufragadas en Atlánticos&lt;br /&gt;Fantasmas de Chiado&lt;br /&gt;armatostes dinosáuricos&lt;br /&gt;que bajan y suben por callejuelas&lt;br /&gt;asustando al niño que aún nos queda&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El poeta no está obligado a ser una mirada serena, madura y a la altura del sentido perfecto, es disfuncional, con miedos, vidente invidente, pregunta que no es pregunta y respuesta. El escritor superpone todos los sustantivos con un sentido claro y prístino, un elogio a la disarmonía, parafraseando al crítico italiano Gillo Dorfless.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;¿ Es el poeta una una extraña antena superpuesta al volcán&lt;br /&gt;o acaso un payaso solitario derretido entre sus colores...?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El que escribe es consciente de eso, que no decreta, no sana, no recrea, solo anota como cronista, periodista presuroso en la lentitud de los dedos del tiempo. Y pasea por todos los intertextos de la historia que la realidad física le ha posibilitado o sus lecturas, porque el escritor nada perpetua, solo yace allí, deteriorándose de manera magnífica al igual que la imagen o el recuerdo.El poema que da nombre al cuadernillo es buen ejemplo de tal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Nada quedará de tu aventura: sólo cenizas a tu alrededor&lt;br /&gt;vuelve entonces a tus orígenes aunque sea tarde&lt;br /&gt;y chilla en la aldea o en tu proa de navidad.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;NADA PERPETUA&lt;br /&gt;EDUARDO GARCÍA AGUILAR&lt;br /&gt;36P. COLECCIÓN VIERNES DE POESÍA.&lt;br /&gt;UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA.&lt;br /&gt;ISBN: 978-958-719-283-4&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/222808680406511613-2901985309303735972?l=poesiagarciaaguilar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/feeds/2901985309303735972/comments/default' title='Publier les commentaires'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2009/11/sobre-nada-perpetua-de-eduardo-garcia.html#comment-form' title='0 commentaires'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/2901985309303735972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/2901985309303735972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2009/11/sobre-nada-perpetua-de-eduardo-garcia.html' title='SOBRE NADA PERPETUA, DE EDUARDO GARCÍA AGUILAR'/><author><name>Eduardo García Aguilar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12780328109999751538</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/TULWMO93vnI/AAAAAAAAAqI/Z6Q7OPEnBko/s220/EDUARDO%2BEN%2BFIESTA%2BDE%2BGANESHA.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/Sv7vjE4xnII/AAAAAAAAAiQ/QGukG6r5bks/s72-c/BRADYEGA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-222808680406511613.post-4625600454287918802</id><published>2009-10-30T10:00:00.000-07:00</published><updated>2009-10-30T11:13:21.607-07:00</updated><title type='text'>OBRA POÉTICA (1977-2003)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/Susdu2G3EoI/AAAAAAAAAgw/jq_VhsKGM-4/s1600-h/BRADYEGA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398441268969149058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/Susdu2G3EoI/AAAAAAAAAgw/jq_VhsKGM-4/s200/BRADYEGA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OBRA POÉTICA&lt;br /&gt;(1977-2003)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo García Aguilar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;BERKELEY SQUARE&lt;br /&gt;(1980)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BERKELEY SQUARE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en Roma, el viajero dejó aquí&lt;br /&gt;los meses más bellos y furtivos.&lt;br /&gt;Por un capricho decidió emigrar&lt;br /&gt;hacia la sombra impredecible,&lt;br /&gt;llevando veinte camisas finas, tres pares de zapatos,&lt;br /&gt;diez pantalones, varias chaquetas de cuero negro,&lt;br /&gt;y los más olorosos jabones naturistas.&lt;br /&gt;Se ha arrancado como una rama suicida&lt;br /&gt;a la fiesta y el júbilo de la libertad&lt;br /&gt;dejando todo en ciernes, hasta el amor&lt;br /&gt;y la amistad que ha conseguido.&lt;br /&gt;Vagabundo, ¿cuántas veces cortaste&lt;br /&gt;un camino que hubiese cambiado tu destino&lt;br /&gt;y cuántas escogiste un destino que cambió tu pasado?&lt;br /&gt;A los 27 años aún es imposible pensar en el futuro&lt;br /&gt;como una lejana estación de un país desconocido&lt;br /&gt;y por eso trituras el presente&lt;br /&gt;y dejas a los amigos viajando hacia el exilio de un país&lt;br /&gt;que devora a sus cautivos.&lt;br /&gt;Viajero, es imposible volver atrás,&lt;br /&gt;a todo aquello que viste en los muelles ficticios:&lt;br /&gt;los licores bebidos con Susana y Margarita,&lt;br /&gt;los viajes en bicicleta a Sausalito,&lt;br /&gt;las danzas en Berkeley Square y en Azhkenaz,&lt;br /&gt;el humo del cigarro difuso,&lt;br /&gt;la comida vegetariana con Arturo,&lt;br /&gt;las tardes de North Berkeley,&lt;br /&gt;los bares y las hamburguesas de Ocean Street.&lt;br /&gt;El aire y la soledad americanas se han ido de tus manos&lt;br /&gt;como el suspiro de un guerrero herido.&lt;br /&gt;Vagabundo, beberás en otras tierras la amarga ración&lt;br /&gt;de juventud que gota a gota te recetan los dioses,&lt;br /&gt;mientras tratas de justificar tu estadía en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALCATRAZ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He divisado por fin a Alcatraz&lt;br /&gt;después de tantas vueltas dispersas&lt;br /&gt;con una botella de cerveza Coors en la mano&lt;br /&gt;y una chaqueta de brillante satín negro&lt;br /&gt;en la bahía triste de Fisherman's&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he visto nada parecido desde&lt;br /&gt;las azulosas aguas de Oskarshäm&lt;br /&gt;nada igual al insidioso rojo&lt;br /&gt;decrépito del Golden Gate&lt;br /&gt;sobre el agua cosquillosa de esta bahía tiesa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada que no sea el coagulado&lt;br /&gt;deseo de acercarme de lado&lt;br /&gt;como una cobarde tangente de sombras&lt;br /&gt;a la escarpada isla de Alcatraz&lt;br /&gt;la de Al Capone&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabado casi ciego miro Berkeley&lt;br /&gt;al otro lado y no se cuál de las dos orillas&lt;br /&gt;es más cruel&lt;br /&gt;si el azul de los ojos de ella&lt;br /&gt;sobre su bicicleta en San Pablo Avenue&lt;br /&gt;o la cabizbaja y bizca mirada de Ed McAllister&lt;br /&gt;el pedófilo asesino que paga aquí prisión perpetua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Embuto otro trago seco en mi boca&lt;br /&gt;y el humo pegajoso de la sinsemilla&lt;br /&gt;se adosa al pelo que aún cuelga de mi calva&lt;br /&gt;como el peluche oscuro de la marioneta&lt;br /&gt;y yo Lord Quijano se que no es tiempo aún&lt;br /&gt;de merecer la celda como si esta rojiza tarde&lt;br /&gt;deseara convencerme de que el honor del crimen&lt;br /&gt;también es la imposible quimera del maldito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Francisco, California, 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AHORCADO DE BERKELEY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El parque de robles retorcidos y quedos&lt;br /&gt;reposa en la fría mañana berkeliana&lt;br /&gt;Después de la bebeta&lt;br /&gt;las hojas muertas – feuilles mortes –&lt;br /&gt;duermen entreveradas con el frío&lt;br /&gt;en esa tierra tenue berkeliana&lt;br /&gt;Colina quebrada que sube y baja dejamente&lt;br /&gt;mientras el viento ataca&lt;br /&gt;y a lo lejos la azarosa bahía se mece&lt;br /&gt;en la mañana berkeliana&lt;br /&gt;A la izquierda como un teatro de rosas&lt;br /&gt;la arena griega de Shakespere&lt;br /&gt;está indemne de ayer que fue sábado&lt;br /&gt;y los columpios penden&lt;br /&gt;meciéndose dichosos con la pluma de Susana&lt;br /&gt;Es la mañana berkeliana&lt;br /&gt;con el viento en la cara&lt;br /&gt;y el rumor de las ramas&lt;br /&gt;Un cálido aliento de cuerpo tieso&lt;br /&gt;se columpia en la cuerda&lt;br /&gt;de un árbol berkeliano&lt;br /&gt;Y más allá con su sombrero y la cintica azul&lt;br /&gt;la silueta del padre Brown&lt;br /&gt;¿Qué hace allí?&lt;br /&gt;¿Qué trama el padre Brown?&lt;br /&gt;Mirando hacia atrás el lazo azota con su fugaz retuerce&lt;br /&gt;el cuello del ahorcado&lt;br /&gt;del ahorcado berkeliano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Berkeley, California, 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA BALADA DE DE GREIFF *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la azulosa bahía&lt;br /&gt;“ boga débil barquilla”&lt;br /&gt;rompiendo la mirada&lt;br /&gt;de un reflector falaz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duerme Alcatraz entonces&lt;br /&gt;en medio del océano&lt;br /&gt;el Golden Gate descansa&lt;br /&gt;como una pincelada&lt;br /&gt;y rómpense en los alto&lt;br /&gt;de la montañería&lt;br /&gt;los claxones de carros&lt;br /&gt;las luces de autorruta&lt;br /&gt;el agreste freeway&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frente Ghirardelli´s&lt;br /&gt;de mafioso italiano&lt;br /&gt;o de aguzado gay&lt;br /&gt;abusa con su ojos&lt;br /&gt;la profusa agüidad&lt;br /&gt;esa eterna mirada&lt;br /&gt;de la perennidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Han visto el mar mis ojos!&lt;br /&gt;De reojo no más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San francisco, California, 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Leon de Greiff . Poeta raro y excéntrico colombiano de origen escandinavo. Uno de los más populares y queridos del país en el siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;WESTERN HOTEL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 70 años he alojado a varias personalidades del mundo del espectáculo y en mis corredores entapizados de rojo y en mis cuartos diminutos han nacido y muerto también muchos amores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamo Western Hotel y fui destruido veinte días después de mi inauguración por el terremoto e incendio que destruyeron a esta ciudad de sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esa fecha fatídica del 18 de abril de 1906 he sido un hotel feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo negar que fue difícil recuperarse, pero después, gracias a las ayudas presupuestales y a las indemnizaciones fui reconstruido por eficientes ingenieros y hasta hoy no he sufrido ni incendio ni avería digna de robarme la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante años fui decente y aquí sólo llegaban ancianas o agentes de viaje que desembarcaban en los terminales de buses vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después pasé épocas tristes, pues mis clientes fueron hombres empantanados en las azarosas lides de la vida y estar dentro de mí era un refugio, una virtud cuya base era la necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca los juzgué. Siempre quise comprenderlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos años siento que la edad me pesa y que me es difícil controlar dudas y miedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ambiente del hotel ya no depende de mí, pues estoy feo y arrugado, sino de quienes aquí se hospedan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que entre las hendijas de los pisos de fina madera, que entre los intersticios de las moquetas marrones, detrás de las paredes y lavamanos, las cucarachas logran reproducirse ante la indiferencia de los pasantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo vergüenza en reconocer que hay ratas y que ya poco me diferencia de las construccioens vecinas, más sucias aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veinte metros de aquí, a mi izquierda, hay una puerta y un zaguán donde orinan los borrachos y los hippies envejecidos que por aquí merodean traficando sus joints y sus ácidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calles siempre están sucias. Las cafeterías grasosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los negros están cada vez más hundidos en el peligro. Las lacras blancas deambulan cancerosas. Los viudos griegos esperan la muerte. Los travestis no encuentran clientes porque están demasiado gordos. Todos, todos ellos se adueñaron del barrio, en el que reina inseguridad y violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante varios años, antes de que llegara Georges, hube de soportar en mis cuartos el más pegajoso tráfico de cuerpos sucios y flácidos. Las putas más repugnantes ensuciaron mis paredes con su ebrios vómitos. Los comercios sexuales ensuciaron mi colchonería y mi almohaderío, dejándolo como un cuadro abstracto de manchas amarillas de diferentes tonos e intensidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habló de paz y amor. De atracos. Contra la sabiduría y la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero llegó mi revancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Georges, quien es mi actual manager ha logrado revivirme, acariciándome con esa deliciosa juventud de hoy, tan suave y hermosa, tan viciosamente sana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jóvenes todos que viajan y pasan por aquí y dentro de mí sienten que el mundo los cambia como un caleidoscopio que nunca cesa de repetirse. El olor de sus yerbas aroma mis cuartos. Sus comercios me excitan en esta amable vejez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo, en el hall de entrada se oye música durante todo el día y en el butacón habano ellos se sientan a hablar hasta las dos de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van y vienen. Pero todos se llevan el recuerdo de mis tardes, cuando en la cocina tomaban café y pasteles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van y vienen. Pero llegará el momento de no volver. De quedarse. Se avecina ese gire incesante de los años que transmutará sus tersos rostros en hundidas vísceras de sobrevivientes marchitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaré vivo aún. Otro temblor me habrá desvencijado. ¿Un fuego me habrá calcinado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo se que la ruleta gira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo el mundo se le acaba la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Francisco, California, abril 17 de 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;WESTER HOTEL II*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada cuarto sudores y alegrías lágrimas y hastío&lt;br /&gt;¿Cuántos murieron allí poco a poco en noches de exilio&lt;br /&gt;esperando mensajes transatlánticos o nombramientos?&lt;br /&gt;Agitados tal vez por la huída después de un crimen&lt;br /&gt;o por el llanto del desamor con el cuerpo herido de abandono&lt;br /&gt;Uno a uno miles tomaron la llave y subieron por escalinatas&lt;br /&gt;sin oír el crujido de las maderas viejas y polvorientas&lt;br /&gt;hambrientos o hastiados de hamburguesas baratas&lt;br /&gt;mientras afuera en la calle Leavenworth zumbaba el viento&lt;br /&gt;Arriba ellos a través de cortinajes amarillentos&lt;br /&gt;con cigarrillo y dedos untados de nicotina&lt;br /&gt;miraron el techo cegados por la bujía o la desnuda coreana&lt;br /&gt;Recién llegados de un país lejano&lt;br /&gt;casi siempre de Oriente o Europa o Sudamérica&lt;br /&gt;o de alguna ciudad estadounidense con asesino múltiple&lt;br /&gt;tiraron sus cuerpos sobre colchones fríos&lt;br /&gt;como sudarios a la hora del amanecer y gritaron sin gritar&lt;br /&gt;al preguntar por la razón de este incesante viaje&lt;br /&gt;Ebrios o bajo el efecto de la yerba&lt;br /&gt;pulidos marchitos hastiados de amor o deseantes&lt;br /&gt;escucharon el rugir de la calle&lt;br /&gt;y el ágil taconeo de los atracadores&lt;br /&gt;En la esquina de los chinos alguien comió chop suey&lt;br /&gt;y pagó tres dólares cincuenta con monedas&lt;br /&gt;y más allá un negro vendió la última dosis&lt;br /&gt;Pero también en el 507&lt;br /&gt;dos alemanas bellas trenzaron sus cuerpos&lt;br /&gt;en el 403 Phil y Michael mordieron sus cuellos sin condones&lt;br /&gt;en el 201 la gorda suspiró por un camionero sucio&lt;br /&gt;en el 101 Gina y Luis celebraron la adolescencia marchita&lt;br /&gt;con tequila y sexo agitados lamiéndose sin percibir el hielo&lt;br /&gt;Raúl se vino solo y gimió en éxtasis hambriento&lt;br /&gt;El viejo solitario del 313 tosió y tosió hasta la muerte&lt;br /&gt;mientras Georges el dueño seducía en la recepción&lt;br /&gt;al efebo pirómano con palabras de huérfano griego&lt;br /&gt;Cada día distinto e igual con su ir y venir de maletas&lt;br /&gt;lavamanos goteantes duchas oxidadas sillas cojas&lt;br /&gt;Frank Sinatra cantaba desde algún radio viejo&lt;br /&gt;Humphrey Bogart y Lauren Bacall discutían&lt;br /&gt;desde la pantalla chica&lt;br /&gt;Cada noche en espera del nuevo aventurero&lt;br /&gt;o del estafador húngaro de 38 años con su blues a cuestas&lt;br /&gt;Desamados y amados y vueltos a amar y a desamar&lt;br /&gt;en tránsito hacia la nada desde la nada y por nada&lt;br /&gt;mientras sonaba la sirena de la ambulancia&lt;br /&gt;con un nuevo cadáver hacia la morgue&lt;br /&gt;o un pederasta recién acuchillado&lt;br /&gt;entraba a la patrulla en Castro Street&lt;br /&gt;Van Ness Leavenworth Market Mission Strawberry Hill&lt;br /&gt;Tenderloin luces intermitentes en rascacielos&lt;br /&gt;Bruma desde el Golden State y una luna gigantesca&lt;br /&gt;Todo al unísono en el delirio del drogadicto del 707&lt;br /&gt;una noche cualquiera de abril&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Versión evocatoria del primer Western Hotel escrita en Ciudad de México en 1997 e incluido en Animal sin tiempo (2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ORACIÓN DE NORTH BERKELEY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lánguido sol del Pacífico&lt;br /&gt;diluye la imagen radiante de la gloria&lt;br /&gt;en un cosquilleo metálico de espadas o sangrientas cimitarras&lt;br /&gt;y el telón rojo de seda que esconde la masacre es tan fatuo&lt;br /&gt;como la negativa de una muchacha recién bañada de laureles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no cese el clamor en estas calles impías&lt;br /&gt;donde cantan los pájaros como si un oscuro presentimiento&lt;br /&gt;resistiera a la miel y un extraño entrevere de combates&lt;br /&gt;cubriera de sangre la marmórea estatua de los héroes barbados&lt;br /&gt;y en una plaza fría con faroles tenues y asientos de verde oliva&lt;br /&gt;se instalasen en coro los himnos más bélicos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es tiempo de enarbolar banderas de aluminio&lt;br /&gt;es sólo tiempo de comenzar la fiesta que siempre se adorna&lt;br /&gt;de los vicios más exquisitos y las perversiones más ciegas&lt;br /&gt;de revivir los hangares donde por vez primera&lt;br /&gt;se besan los amantes&lt;br /&gt;y guardan el secreto del pecado pastizales secos&lt;br /&gt;y los montículos de leña cuyo olor agrícola&lt;br /&gt;excita el sentido de los placeres mundanos&lt;br /&gt;Invito a las gentes de este barrio florido a cambiar los horarios&lt;br /&gt;y hacer de la noche el hormiguero de una actividad incesante&lt;br /&gt;los invito a tomar el autobús fantasma&lt;br /&gt;que se desguinza por calles&lt;br /&gt;y sopla con su viento cortando cabellos y labios&lt;br /&gt;trincheras y escabrosos atajos que nada ni nadie domeñará&lt;br /&gt;como es imposible ahogar el campaneo de las iglesias&lt;br /&gt;o el lento movimiento circular de los girasoles del Loira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie podrá impedir que se amen las rosas y las margaritas&lt;br /&gt;y que haya tendederos que dediquen sus días al comercio&lt;br /&gt;y que las tijeras pesadas se agiten en las rudas manos&lt;br /&gt;de un jardinero que poda con su overol mugriento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie podrá impedir que los asesinos se encuentren en un bar&lt;br /&gt;y beban tanta cerveza como los ancestros húngaros&lt;br /&gt;que dormíanen las posadas de Kafka&lt;br /&gt;o de Melville o de Cervantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie podrá evitar que un torso cubierto&lt;br /&gt;por una camisa blanca&lt;br /&gt;o un seno rozado por la mano de un drogadicto&lt;br /&gt;o una cabellera una cadera un cuello&lt;br /&gt;hagan desertar al más leal soldado del último ejército&lt;br /&gt;así como nada ni nadie borrará a Dios y a los poetas&lt;br /&gt;que son la savia de esta azarosa irrealidad vestida de fiesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Berkeley, California, 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AS DE NIEVE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde niño pernocto en mundos coloridos&lt;br /&gt;y poblados de músicas secretas&lt;br /&gt;No cambio una noche de lluvias por mil días soleados&lt;br /&gt;Para qué el día si de noche recibo&lt;br /&gt;la caricia de soles moribundos&lt;br /&gt;y camino por campos y desiertos helados&lt;br /&gt;cultivando amistades eternas y ardientes&lt;br /&gt;No necesito amigos del día&lt;br /&gt;detesto los seres que precisan de luz y calor para sentirse vivos&lt;br /&gt;la absurda alegría que los embarga al saludar el alba&lt;br /&gt;la sonrisa que esgrimen en la playa&lt;br /&gt;Me bastan lo efectos logrados en el sueño su danza de tiovivo&lt;br /&gt;aunque los disipe la obligada vigilia del día&lt;br /&gt;En cuevas húmedas a la luz de lunas violetas departo con ellos&lt;br /&gt;sobre temas que ningún mortal sospecha&lt;br /&gt;Son asuntos musicales y cíclicos&lt;br /&gt;incesantes oleadas de conceptos dúctiles&lt;br /&gt;como la materia del sueño&lt;br /&gt;extraños viajes de nostalgia hacia mundos inexperimentados&lt;br /&gt;escalofriantes visitas a la noche de los mundos clausurados&lt;br /&gt;al silencio de los desamados&lt;br /&gt;No menosprecio las absurdas costumbres&lt;br /&gt;que practican los seres de la vigilia&lt;br /&gt;pero el mundo de los heliófobos yace sobre envidiables mieses&lt;br /&gt;La soledad es su ausencia&lt;br /&gt;La tristeza su atributo&lt;br /&gt;La noche su amada&lt;br /&gt;Salir de la guarida y deambular por senderos&lt;br /&gt;cruzados por moluscos y bestias de sangre fría&lt;br /&gt;su merecido premio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Francisco, California, 1980&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GOLDEN GATE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el recuerdo de mi ciudad, cuya memoria sintetiza los vientos y la niebla fugaz que la cruzan, ayuda a sostenerme en el invariable precipicio de la noche. Sus olores, mil veces compartidos; la brillantez de sus nevados, colocados en la cima de la cordillera; el vago olor a cafeto y a plátano deletrean mis ansias de ella. Al caminar por el Golden Gate, de noche, retomo la luminosidad de mi existencia y aprendo a manipular el soterrado infortunio que me puebla. La alegría del bullicio primigenio, el recuerdo de un monte o el ajado mirar de un abuelo tambaleante, retornan para salvarme y dar aliento.&lt;br /&gt;Aquí, en San Francisco, reposando dentro del sueño que mis ojos vieron años antes, vuelvo a saludar la madrugada, a sentir el suave venteo de las olas y a comprender que el mundo es una grieta en cuyo fondo hay un continente de sorpresas. Estoy aquí comprobando que podría estar en otra parte, o no estar, da lo mismo. En las calles tupidas de flores, en el declive que me lleva al restaurante chino, escribo el epitafio que me acecha desde hace muchos siglos.&lt;br /&gt;En el puerto no comprendo a los turistas. Soy extraño a esa euforia que los conduce al insomnio del destiempo y los vuelve caricaturas horrendas de la dicha. La mía es sencilla, azar de dados.&lt;br /&gt;La belleza de las luces se refleja en el tremolar de las aguas de la bahía. Sausalito brilla, su bullicio me aqueja. Cruzo el puente y desciendo en la más absoluta oscuridad hacia la carretera destapada. ¿Dónde está ella? ¿Vendrá? Cierro mis ojos y me dejo llevar por la noche. Ciertos insectos cantan bajo las hojas. Siento pasos sobre la maleza. Es ella, mi ciudad, de nuevo, como cada noche, acogiéndome con sus infantiles olores y recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#33cc00;"&gt;DELIRIOS DE NOEGA&lt;br /&gt;(1981-1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS AUGURIOS DE PALEMÓN EL FILEMITA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la nao Balthazar atravesaba los peligrosos mares de Noega, sintió Palemón el Filemita una nostalgia que lo vació de toda paz y de toda alegría.&lt;br /&gt;Desde la proa, a donde fue encomendado por sus superiores, observó las turbulentas olas y los negros nubarrones que amenazaban con destruir la inmensa embarcación.&lt;br /&gt;Fue como si una daga hubiera encontrado paz en su corazón.&lt;br /&gt;Nunca en tantos años, había sentido deseos de regresar a Noega, la bíblica región de su infancia.&lt;br /&gt;Se había condenado al exilio, como una de esas aves perdidas en el firmamento que no logra encontrar el nido iniciático.&lt;br /&gt;Fluían en su interior los recuerdos de la plaza, el griterío de los niños reunidos junto al abrevadero y el deambular de mujeres vestidas de blanco, cuyas risas chocaban contra la piedra milenaria de los templos helénicos.&lt;br /&gt;En la soledad, aquellas figuras borrosas poblaban los trinquetes y se podían ver estampadas sobre los velámenes como alevosas apariciones.&lt;br /&gt;Entre rayos y centellas nocturnas, trataba de reconstruir el pasado, las voces de los caminnates, el vuelo de los insectos y el ventarrón le ayudaba a recordar, construyendo con las nubes fugaces castillos, extraños rostros cuarteados por el tiempo implacable.&lt;br /&gt;¿Quién era era él si no una borrosa imagen adolescente que los suyos invocaban en noches alrededor de la hoguera polvorienta, un nombre sin carne hecho de suposiciones y de falsas coordenadas, de vagas noticias y absurdas adivinanzas?&lt;br /&gt;¿Quién si no el recuerdo de algunos amigos y tal vez la ardiente imploración de unos labios estriados y marchitos, fatigados de tanto cumplir el rito del amor?&lt;br /&gt;¿Quién si no un dios hogareño, cuya voz aflautada de niño se liberaba de sus ataduras para vagar en cabriolas bajo los faldones de las mujeres blancas, muchas de las cuales ya habrían fallecido sobre el desierto ?&lt;br /&gt;Recibió su paga y vendió en Sanlúcar de Barrameda algunas medidas de productos exóticos. Luego emprendió el rumbo hacia la lejana Noega, viajando por el Mediterráneo.&lt;br /&gt;Regresó para ver la destrucción de la ciudad y embeberse observando desde el monte la lenta humareda del incendio, el húmedo vaho que despedía la tierra pantanosa que comenzaba a cubrir techos, calles, edificios o iglesias de la otrora gloriosa Noega.&lt;br /&gt;Tardó mucho tiempo en regresar, pero lo hizo en el preciso instante en que aún estaban calientes las arcillas y los azufres que lo sepultaron para siempre.&lt;br /&gt;Se colocó junto al árbol preferido de su infancia y con sus vidriosos ojos, como cubiertos por una tela azulada, trató de distinguir sobre los promontorios de ceniza, las casas, los parques y los recodos que recordó lelo, desde la proa, durante sus interminables viajes mundiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BREVE HISTORIA DEL DESCABEZADOR DE NOEGA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante treinta años desempeñó el cargo de verdugo en el reino de Noega y fueron incontables las cabezas que durante tal lapso cortó con el hacha legendaria de su abuelo Migdonio.&lt;br /&gt;Pese a que no figuraba en la línea directa de sucesión, la súbita muerte de su hermano mayor le hizo depositario de la horrenda profesión de sepulcro.&lt;br /&gt;Como su patria atravesaba a comienzo de su periodo por una indefinida y cruel revolución política, no hubo un sólo día durante décadas, en que no fuera llamado para cortar cabezas de revolucionarios, ladrones o adúlteras.&lt;br /&gt;Aprendió a soportar la mirada lagrimosa de muchas de aquellas pecadoras condenadas y el llanto que se agudizaba en el instante de hincarse sobre el ensangrentado tronco de sus tormentos.&lt;br /&gt;También conoció el rostro de valientes idealistas, que entraban al recinto poseídos por un orgullo inconmensurable, gritando vivas a la revolución, hasta que la hoja caía certera sobre sus cuellos.&lt;br /&gt;No podía olvidar la voz grave que a veces se prolongaba en los labios de la cabeza convulsa que rodaba por el piso.&lt;br /&gt;Una vez, la de Pedro el Rojo continuó gritando vivas a su héroes durante varios segundos y sólo lo callaron asestándole otro hachazo.&lt;br /&gt;Despreció el temblor de los cobardes.&lt;br /&gt;Al principio no podía borrar de sus sueños tantas desgarradoras escenas.&lt;br /&gt;A veces despertaba gritando a causa de las pesadillas, se levantaba y caminaba largos trechos por el campo, tratando de disipar las voces y los gritos, el sonido viscoso de los charcos de sangre, al rodar en borbotones sobre las frías planchas del nefando recinto.&lt;br /&gt;Durante muchos años suavizó su pena leyendo libros decomisados a los reos y así degustó viejas bibliotecas raídas por la humedad, cuyos volúmenes estaban marcados por notables ex libris.&lt;br /&gt;Para el descabezador de Noega cada uno de los supliciados era la símbolica representación del género humano y al cortarles sus cabezas, pensaba que le cortaba la testa al destino.&lt;br /&gt;Y así hablaba a su vástago, el próximo verdugo del reino:&lt;br /&gt;«Debes saber, hijo mío, que un mendigo que hoy duerme bajo un puente, puede tal vez mañana ser un príncipe y un príncipe que hoy degusta los más delicados almíbares, puede mañana morir leproso en una cueva de Yakutia.&lt;br /&gt;Sólo hay algo cierto: es preciso subir para caer y mientras más alto el ascenso, más fastuosa la caída.&lt;br /&gt;La ambición de poder o de gloria sólo se deposita en seres escogidos cuya sangre parece cargada por una extraña energía que secretamente invade la atmósfera.&lt;br /&gt;Quien nunca ambiciona, nunca cae.&lt;br /&gt;Quien no actúa, no yerra.&lt;br /&gt;Los hombres buscan la gloria y el poder para robarle el tedio de vivir sus ominosos látigos ».&lt;br /&gt;Meses después, el día en que varios alguaciles lo condujeron hasta el fatídico tronco que fatigó con sus hachazos, se escuchó un terrible murmullo en la plaza de armas.&lt;br /&gt;«¡El descabezador también será descabezado¡»&lt;br /&gt;Los curiosos huyeron de la plaza y después una nube de golondrinas cruzó por el firmamento azul del reino de Noega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DE JAYANES CENTÁURICOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Febril es la mirada de quien reza, rojos son sus ojazos cautivos por la fe, por el cielo imaginado y deseado.&lt;br /&gt;Gigantes son sus ojos, redondos, inusitados como viejas linternas apagadas después del combate.&lt;br /&gt;Son ojos de hiel y de miel, sangre y vino, amor y odio.&lt;br /&gt;Febril, irisada, total, es la mirada de quien reza a los viejos altares y a los nuevos.&lt;br /&gt;Tembloroso su pulso.&lt;br /&gt;Sus manos tiemblan, están listas a estrangular a quien disiente.&lt;br /&gt;Quien reza no teme al verdugo.&lt;br /&gt;Quienes tienen fe en los paraísos obligatorios sueñan con sepulturas negras, gozan cavando sepulturas, son endemoniadamente necrófilos.&lt;br /&gt;Allá, por el valle, vienen las guillotinas caminando.&lt;br /&gt;Son miles, como mantas religiosas, guillotinas que brillan por el impúdico sol de la tarde tropical.&lt;br /&gt;Vienen por la línea del Ecuador y rezan y oran a los crédulos que darán sus nucas al escalofriante filo de sus láminas.&lt;br /&gt;Vienen las guillotinas, arrasan como hormigas tambochas el prado, el cultivo del trigo o la humilde sementera de frijoles y zanahorias verdes.&lt;br /&gt;Vienen las guillotinas sin gritos ni aspavientos, caminando como chapulines caoba.&lt;br /&gt;Vienen adormecidas por el trópico.&lt;br /&gt;Son conducidas como borregos por valerosos jayanes centáuricos : ved como corcovean sus jamelgos y cómo brillan las serpentinas líneas de sus látigos.&lt;br /&gt;Ved como mansamente y en filas de a cien, reptan las guillotinas sobre los recios potreros y cómo impávidas, sudan y mojan sus mortales sarcófagos de ébano.&lt;br /&gt;Observadlas y callad como gozques : sólo se os solicita la nuca.&lt;br /&gt;No se os pide nada, opinad, sin embargo.&lt;br /&gt;Arreglad el mundo, ya poco importa, vuestras gargantas serán pronto tajadas.&lt;br /&gt;Aquí abajito están las guillotinas.&lt;br /&gt;Están reposando sobre la planicie.&lt;br /&gt;El verde de los héroes se riega como bilis y se adosa a las botas de los guerreros y a las alpargatas de los montañeros.&lt;br /&gt;Es un verde coloidal, negro casi, el que inunda la planicie de los sueños; verde frontal, aleación de sangre pútrida.&lt;br /&gt;Se ha mezclado al barro y al fango acechado por zancudos y su pegajosa masa detiene la marcha de las sedientas guillotinas.&lt;br /&gt;Beben sin embargo estas criaturas el licor amargo que otrora protegiera las sanas vacas del virrey, o junto a la piedra labrada por los precolombinos, se recuestan durante la tregua.&lt;br /&gt;El río verde también está cargado con la mueca coloidal.&lt;br /&gt;Sus piedras no suenan; el río sólo lleva cadáveres, cadáveres de piedras ; hasta las piedras murieron y lucen los ojos apagados de la muerte.&lt;br /&gt;El río ya no suena.&lt;br /&gt;Río que no suena no lleva piedras.&lt;br /&gt;Sí, lleva piedras, pero están silenciadas.&lt;br /&gt;Callan hasta las piedras.&lt;br /&gt;El huracán se detiene e intenta pequeñas tolvaneras en el desierto coloidal de las guerras.&lt;br /&gt;Es un viento de acero, plateado, translúcido.&lt;br /&gt;Viento de ráfaga.&lt;br /&gt;A lo lejos la cordillera cruza sus líneas certeras sobre el azul profundo salpicado de nubecillas blancas.&lt;br /&gt;Son líneas como cresta de un animal que duerme encorvado sobre la planicie.&lt;br /&gt;Ha dejado de crecer vegetación sobre sus mohosos lomos y entre sus rugosidades fluye el agua verde.&lt;br /&gt;Arriba, en la cima de la montaña, aparece el héroe, y dice :&lt;br /&gt;« ¡La felicidad futura es directamente proporcional al número de degollados¡ ¡El paraíso es científicamente necesario!».&lt;br /&gt;El héroe deglute viandas sin fin, inusitados perniles de iguana.&lt;br /&gt;Roe los residuos que se adosan a los huesos como sanguinolentos jirones de bandera.&lt;br /&gt;Suena el himno del paraíso.&lt;br /&gt;Come sin cesar el héroe.&lt;br /&gt;Respira con dificultad, no anda, sólo escucha, escucha las voces de sus viles cancerberos.&lt;br /&gt;Escucha sus versiones y ordena matar como ordena subir a su mesa una nueva bandeja repleta de comida : codornices, conceptos justos, pavos rellenos de consignas, calamares en su salsa, pozole, cocoa de Burundi, postres mil, piernas de ninfa, tratados de Economía política, poemas.&lt;br /&gt;Los cancerberos del héroe lo rodean humildes y murmuran palabras inaudibles, señalando con el dedo las nuevas víctimas.&lt;br /&gt;En las mazmorras, los héroes derrotados fraguan una nueva revolución.&lt;br /&gt;Los héroes gananciosos se aprestan también a ser derrotados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DELIRIO DE NOEGA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho el rugido de las olas cuando se quiebran contra el acantilado.&lt;br /&gt;Veo el mar penetrar en la bahía, cortejar al crepúsculo.&lt;br /&gt;Escucho el movimiento del monstruo salino ; sus garras arañan el tiempo detenido.&lt;br /&gt;Oscuras sombras recorren el firmameneto soleado.&lt;br /&gt;Son viejas hilachas de hielo gaseoso, extrañas barcazas de agua condensada que arrastran aves, insectos, ramas, viejos árboles.&lt;br /&gt;Contemplo en el ocaso la destripada hiedra, el árbol caído, la inútil marea que erosiona las extensas costas de Noega.&lt;br /&gt;Ya viene y su rugido sobrepasa el del mar o el del relieve cuando encalla en una cordillera…&lt;br /&gt;Quiero vivir aquí, sobre esta roca que pronto quebrará su silencio para lanzar mi cuerpo hacia el precipicio.&lt;br /&gt;Quiero vivir aquí, en las alturas, ondear como jirón de una bandera o como palabra sola, liberada de las terrestres ataduras.&lt;br /&gt;Quiero pernoctar entre la piedra, junto a las rocas húmedas que huyen de la mohosa pesadumbre.&lt;br /&gt;Quiero vivir aquí, observando la cordillera y el lento y vano deslizar de las aguas; quiero gritar a todos mi decisión, mi inútil destierro.&lt;br /&gt;Quedarme aquí, desnudo, abierto de par en par como una estrella, poseído de olores, de mil codicias nocturnas, cubierto de líquenes y musgo.&lt;br /&gt;Mil palmeras se mecen a lo lejos y yo quiero lanzarme desde el hosco rugir hacia las calles secas, perderme, solo perderme en un incesante trasiego y no volver a huir sino de regreso, como sombra, difuminado espejo.&lt;br /&gt;Hay en mi sombra algo, un no se qué como llama de antorcha o desnucado grito mientras las aves se acercan en busca de su presa, sombras fugaces, inútiles repeticiones seculares, cayendo como espantapájaros sobre el agua.&lt;br /&gt;Hay también mil palmeras al borde de mis sueños, cabelleras de una misma e irresistible mujer.&lt;br /&gt;La montaña explota sobre el horizonte, explota como estómago dolido, atragantado de viandas inútiles.&lt;br /&gt;Se esponja, se hincha y toda la montaña se rompe sin líneas, sólo fugaces llamaradas de un fuego abrasador y sin sentido.&lt;br /&gt;Llamas que ruedan desde el volcán y se vierten hasta la playa inmensa, hacia el atardecer, cuando las aves han partido.&lt;br /&gt;Las rocas, los azufres. Las flores de la chambrana, el amor de dos ciegos, se deslizan sobre la arena…&lt;br /&gt;Hay mil palmeras aquí, en esta intersección de calles, mil palmeras lagrimeantes que se mecen sin ganas y dejan caer sus ramas marchitas, como se deja brotar un olor meditabundo.&lt;br /&gt;Hay mil palmeras en el parque : se reflejan en las vidrieras de los bancos, en las ventanas de los edificios y en los vidrios de los cien automóviles que cruzan la avenida.&lt;br /&gt;Se hallan impregnadas de paredes y puertas, las pueden encontrar derruidas de amor en una esquina solitaria, reflejándose en el aceite vomitado por un camión volátil.&lt;br /&gt;Hay mil palmeras meciéndose entre el ruido, sin cielo, sin tierra, en la total aridez de los espectros.&lt;br /&gt;Mil palmeras junto a mí, aún viviente ; mil palmeras que gimen y gritan sin ser escuchadas por el hielo, por nada, por el bloque de concreto; piedras.&lt;br /&gt;Las veo caminar sobre el plano vertical de mis recuerdos, cruzan precipitadamente para evitar atropellos, caminan ocultas cuando todos dormitan, pero yo las veo mirarme desde lejos, penetrando sus ojos en el vidrio, en el grito de la máquina vieja, en los papeles; ellas están ahí junto al silencio, escuchando la música que escuchan los últimos amantes, los perdidos, los perversos, los amantes nocturnos.&lt;br /&gt;Son testigos de un largo y febricitante ajetreo.&lt;br /&gt;Testigos mudos del amor que se enciende en el parque y que fenece en la puerta de un viejo edificio urinario.&lt;br /&gt;Allí han estado simpre y estarán por un tiempo bastante largo, un tiempo que trasciende la esperanza del mortal que aquí medita y del que conduce un bus hacia la amdrugada.&lt;br /&gt;Ellas están ahí sabiendo quiénes mueren, quiénes nacen, quiénes viven.&lt;br /&gt;Mil atardeceres las han desnudado y violado sobre el espejo de la tarde naciente.&lt;br /&gt;Mil lunas las han acariciado, las han volteado, las han babeado con besos abyectos.&lt;br /&gt;Un millón de soles fogosos y viriles las han dejado en jrones sin savia ni raíces.&lt;br /&gt;Pero ellas están ahí y me nutren con sus besos; la cabellera riega su rizo en mi regreso, poco antes de que el semáforo se ponga en rojo y atrape o detenga mi locura.&lt;br /&gt;Locura: ideas vagabundas.&lt;br /&gt;Idea: extraña textura de un tejido inconsútil e impoluto.&lt;br /&gt;Impoluta: la sangre.&lt;br /&gt;La sangre: bebida carmesí alveolada, contenida en circulares y cilíndricas cárceles.&lt;br /&gt;Cárcel: tus ojos, tu cuerpo, el suave placer de tocarte y de morder tus carnes.&lt;br /&gt;Carne, precipicio.&lt;br /&gt;Precipicio : Noega, febril continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DELIRIO EN MONTE ALBÁN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;« Algunos emisarios del pueblo de Noega viajaron durante los primeros siglos de nuestra era hacia lejanas tierras del norte, donde existían poderosos imperios caracterizados por inmensos templos cercanos a los dioses.&lt;br /&gt;Ciertos arqueólogos contemporáneos desentrañaron con sus hallazgos pruebas de ese comercio hipotético, pero para los sabios es hecho consumado, aunque se desarrolle en el gracioso y fluido mundo de la imaginación.&lt;br /&gt;No es difícil viajar en aventura hacia lejanos confines, como loco no es suponer que extraños orientales, fabulosos judíos, inusitados fenicios, guerreos romanos descarriados o bárbaros vikingos, trastocaron las leyes de la historia para perderse en mares desconocidos.&lt;br /&gt;La historia registrada es sólo la punta de un iceberg, el destello dorado de algún tris de oro, la luz moribunda de una estrella inexistente.&lt;br /&gt;Muchos aconteciminetos revolucionarios en imperios inéditos se perdieron en la carroza de un injusto anonimato.&lt;br /&gt;Viajeros, reyes, historias secretas, se convirtieron en lagunas ignotas para nosotros, contemporáneos de otra nueva era, que yacerá atrás en el tiempo, inexpugnable, pétrea, entre las ruinas de un desastre inesperado que no tendrá memoria.&lt;br /&gt;En los más lejanos años de la cronología, hombres de carne y hueso bebieron licores y gozaron la dulce caricia de la amistad o el amor.&lt;br /&gt;En extrañas chozas, mujeres de ojos vidriosos parieron ante la luz de lejanas tormentas. En truculentos senderos, cruzados por barrizles viscosos, bajo la capa fosforescente de relámpagos, hombres anónimos oraron a los dioses.&lt;br /&gt;Bajo el volcán en erupción, o sobre la tremebunda grieta legada por un sismo, hijos contritos gimieron, lloraron sin encontrar respuesta.&lt;br /&gt;Tenebrosas oscuridades platearon las sienes de ciertos moribundos ; luminosidades extrañas, los cristalinos ojos de los esperanzados.&lt;br /&gt;¿Y nosotros, al fin, nosostros, los de ahora, qué podemos decir sino un grito de luz y de esperanza, un alarido de blanco, una caricia sobre la rugosa tez de una iguana ?&lt;br /&gt;Suceden tormentas a la calma sequedad de los desiertos y nunca es más oscuro que antes del amanecer.&lt;br /&gt;A veces, junto a una arboleda o un cañón tronante, podemos alegrarnos de saber que un siglo después, vertientes y planicies serán pobladas por seres que no han nacido todavía y que tal vez no nazcan de nuestras carnes heridas y marchitas como ciertas hojas de otoño.&lt;br /&gt;Hay cierta lucidez en las rocas, en las piedras destinadas a vivir una eternidad sin fin, igual a la existencia del ámbito que las produjo.&lt;br /&gt;Nuestra existencia, vana, polvorienta, entretejida de hilos débiles, es como un inmerecido premio y tonto es el que amarga tan corto paso por un continente de maravillas inagotables.&lt;br /&gt;Nosotros somos viajeros sin otra patria que la humanidad, cuya libertad es a veces un látigo duro sobre pieles desoladas. »&lt;br /&gt;Esto dijo el maestro ayer, junto a una pirámide de Monte Albán y confirmó frente al altar churrigueresco de San Felipe Neri, en Oaxaca, a donde los emisarios del lejano y febril pueblo de Noega llegaron hace siglos.&lt;br /&gt;Todas estas ideas le fueron inspiradas por un cielo lleno de dioses y de ángeles, al encontrar por fin la iglesia perfecta, la iglesia que todos llevamos adentro y de la que renegamos a pesar de que puebla nuestra sangre.&lt;br /&gt;Todos lo hombres construyen iglesias cual felices hormigas.&lt;br /&gt;Nadie puede arrogarse el derecho de no creer, de no luchar por vagas nubes flotantes y desgajadas sobre las pirámides, como sobre los altares que la dicha mos prodiga.&lt;br /&gt;El maestro es sabio.&lt;br /&gt;El triunfo, que sólo es un triste maquillaje sobre marchitas esperanzas, no le ha cubierto sus sienes de canas, ni la gloria, poblada de trompetas, ha cantado inútilmente sus combates sobre planicies plateadas.&lt;br /&gt;Es sólo alguien como nosotros, que ha visto brillar la luz sobre los horizontes y que sin odios ni espadas comprendió que es necesario mirar sobre extensas planicies y perláticos acantilados de plata.&lt;br /&gt;El maestro puede surgir reptante de una vieja pirámide, o alado, como una revelación querubínica, del más absurdo altar, entretejido de vanas, pero impresionantes florituras, cuyas líneas no conducen al infinito, sino al centro de su propia procreación.&lt;br /&gt;El maestro, que sabe captar los rayos de luz matutina sobre los centros históricos de las ciudades y que vibra de emoción al ver hombres iguales y eternos revoloteando sobre las calles en busca de pan, como hace tantos milenios, nos dice todo lo necesario sin dar vueltas.&lt;br /&gt;En las esquinas de los barrios su voz se escucha nítida, impresionante como la melodía de cuerno divagando sobre una sabana.&lt;br /&gt;En los portales de inesperados templos suele silbar preciosas melodías de flauta.&lt;br /&gt;En ciertos riachuelos trina o mueve una hoja haciendo desprender una doradad naranja.&lt;br /&gt;Sobre las banderas y los himnos refulge.&lt;br /&gt;Desde los sótanos, como pirámides descubiertas, pero aún escondidas bajo la maleza, comunica una fuerza extraña, íntegra de paz y de tersura.&lt;br /&gt;Pero es sólo un hombre este maestro que hoy nos ilumina.&lt;br /&gt;Después de conocerlo, comprendemos que no es necesario introducirse en oscuras cavernas o robar la secreta tertulia de los acantilados.&lt;br /&gt;Sólo falta observar el sol, a mañana y tarde, comer una naranja, dar un beso y cantar, para entender el más incomprendido mensaje de los dioses perseguidos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUCEDIÓ EN EL VOLCÁN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos, el cráter del volcán descendía en arenoso declive colorado.&lt;br /&gt;Distintos campos de tono rojo, ocre, oxidado, se extendían suavemente hacia el fondo, para morir en el desierto helado, cubierto por la bruma y la niebla.&lt;br /&gt;Miré a lo lejos las placas de nieve blanca, cuyo brillo provocado por fugaces rayos de sol, hacía más nívea la tarde y más gélido el ventarrón, preso entre cañones de piedras golpeadas y caminé lentamente desde el refugio dejando en la arena las huellas de mis botas.&lt;br /&gt;Escalé por las faldas del león dormido, aferrado a la bata colorina y tierna de la felina faz.&lt;br /&gt;Llegué a la cima poco después y observé el inmenso cráter del tamaño de una plaza de toros gigantesca y desolada, cubierta por el polvo de los siglos, por la incontenible usura del tiempo.&lt;br /&gt;Desde allí miré entre hilachas de nubes huidizas el enorme precipicio de kilómetros que comenzaba en las piedras y en los frailejones tiritantes, en las amplias extensiones arenosas cruzadas por arroyos crónicos y fogosos, surgidos del deshielo y que en tiempos de mayor heladez, eran blanquecinas vetas u hondonadas labradas por el tiempo y se perdía en una vegetación intensamente verde, casi negra, de arbustos aplastados por el aire, trascendiendo luego hacia difusas junglas húmedas, en vertientes y en ciudades aferradas al despeñadero de la cordillera.&lt;br /&gt;Allí, en la cumbre, me senté a meditar sobre la noche, sobre el vértigo de los hielos, cuyo signo era el espejo neutro que nada reflejaba, sólo la alada costumbre de esconderse en un vuelo interminable de cristales y no comprendí la exagerada blancura de las nieves perpetuas.&lt;br /&gt;Grité.&lt;br /&gt;El eco de mi voz creció súbitamente en la redonda hondonada del cráter, a la par que las crepitaciones de un fuego inconmensurable y arrasador.&lt;br /&gt;El refugio, de donde huí para meditar, hastiado de las personas allí reunidas, ardía ante mis ojos como una tea de cristianos, pobladores de catacumbas y las llamas constrastaban como sombras móviles en el impoluto lienzo de la nieve.&lt;br /&gt;Corrí de regreso por las laderas del cráter, luchando con las arenas y el viento caliente, despojo de feroz atizamiento, corrí sin aliento hacia abajo, en las alturas, quemado por las ráfagas de eolo que inundaban mis ojos de aire.&lt;br /&gt;Corrí después por la planicie, siguiendo los sinuosos senderos y observando de cerca la casa refugio, construida como un chalet suizo, de madera, de techo cónico hasta las extremidades de sus cimientos y sus hermosos y amplios ventalanes franjeados de listones caoba.&lt;br /&gt;De la aplastante masa nívea que bajaba como bata de ninfa desde el cielo, descendían los invitados y los turtistas de esa tarde en sus esquíes anaranjados, atónitos como lagartijas, formando sinfonía de cauces serpentinos y los vi llegar y cargar en sus manos trozos de nieve que lanzaban como locos a las llamas traicioneras, sin lograr ningún efecto tangible.&lt;br /&gt;Al llegar escuché rumores que sonaban en las bocas y vi menguar la llama sobre los despojos del refugio, ahora armatoste calcinado, de vigas desiguales :&lt;br /&gt;« Quedó atrapada ella, la única », dijeron.&lt;br /&gt;« Atrapada en el baño, como un conejillo de indias, calcinada, indefensa ».&lt;br /&gt;Ella era, sin duda.&lt;br /&gt;Tenía el cabello negro, esponjado, leonino, y su cara era blanca, de blancura helada, sonrojada a veces por el sol o la pena.&lt;br /&gt;Delgada también, muy delgada y de movimientos suaves, ágiles, como sus palabras de certera inocencia.&lt;br /&gt;La sacaron de los escombros calcinada en la tarde moribunda.&lt;br /&gt;Los vehículos partían atriubulados y bajaban en espiral, sobre la calzada que llevaba de la primera a la segunda planicie, por donde cruzaba la grieta de un vijeo río de tormentas.&lt;br /&gt;Partían uno tras otro.&lt;br /&gt;¿Los vi zigzaguear con sus luces rojas y amarillas, lentos, previniendo el peligro.&lt;br /&gt;Pregunté a la nieve por la pepetuidad de los amores, o de la vida, o de la nada, o del hueco, o de la grieta.&lt;br /&gt;Cerré los ojos y vi humedas rocas ocultas en la niebla, cubiertas de líquenes silenciosos y los abrí dentro del coche que llevaba los despojos de la ninfa, que en la oscura complicidad de un patio sembrado de flores de Noega consintió las caricias.&lt;br /&gt;El coche comenzó, a bajar, de último.&lt;br /&gt;A su lado el chofer, espectro atormentado; atrás, un grupo de monjitas vestidas de gris y de blanco, con preciosas cofias almidonadas y en medio un bulto cubierto de blanco.&lt;br /&gt;Un rugido espantoso sonó desde las alturas.&lt;br /&gt;Un rugido de mareas azules, insistente y tremendo, abisal, vengativo.&lt;br /&gt;La inmensa montaña de kilometros se derretía, un mar entero arrasaba las arenas en una extensión de leguas largas.&lt;br /&gt;Chispeaban las nuevas olas onduladas que bajaban a la velocidad de la noche y sobre ellas, como un barco solitario, el coche mortuorio, con la ninfa adentro, refulgente, revivida por el silbido acanalado del buque y por la quimérica luz de un farol encendido en la lejanía inundada del diluvio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LLANTO DE LA ESPADA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos la tierra prometida&lt;br /&gt;despejada de nubes&lt;br /&gt;clara&lt;br /&gt;verde y humeda&lt;br /&gt;recorre la ribera del río plateado.&lt;br /&gt;Extensos cultivos de café&lt;br /&gt;y pasto luminoso&lt;br /&gt;tapizan la tierra negra y fértil&lt;br /&gt;de mi patria soñada&lt;br /&gt;la mil veces soñada&lt;br /&gt;en el destierro.&lt;br /&gt;A ella vuelvo en sueños tras la mina de plata&lt;br /&gt;en cuyas cuevas negras y frías se esconde&lt;br /&gt;la verdad perseguida&lt;br /&gt;mas no hallada&lt;br /&gt;por soñador alguno :&lt;br /&gt;la verdad de la poesía.&lt;br /&gt;Busco entre la terrosa esencia de este desierto helado&lt;br /&gt;el bastón de los sabios&lt;br /&gt;las tablas de la ley&lt;br /&gt;el decálogo ignoto de los soñadores&lt;br /&gt;y también rastreo solitario el laberinto de piedra&lt;br /&gt;en donde una voz sonora, metálica, argentina,&lt;br /&gt;enseña a los pacientes el espejismo de Noega.&lt;br /&gt;Busco la grieta&lt;br /&gt;la puerta&lt;br /&gt;el umbral del paraíso&lt;br /&gt;la llave&lt;br /&gt;el santo y seña&lt;br /&gt;el abracadabra&lt;br /&gt;que destroce las rocas que cierran la certeza de encontrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucho contra vientos mortales cargados de recuerdos,&lt;br /&gt;batallo contra espejos poblados de novias, viejas caras rugosas&lt;br /&gt;que lagrimean su última esperanza, cuartos polvorientos de&lt;br /&gt;casonas, corredores, marquesinas rotas por guijarros&lt;br /&gt;y calles empedradas que no van a ninguna parte&lt;br /&gt;y así limpio mi carne de toda escoria o atadura&lt;br /&gt;para merecer el sendero de la sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y al fin lo encuentro !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro por última vez extensas planicies verdes de mi tierra&lt;br /&gt;y en paz penetro silencioso&lt;br /&gt;hacia la cueva.&lt;br /&gt;Nada especial encuentro bajo tierra&lt;br /&gt;ningún encanto de príncipes&lt;br /&gt;tampoco guanteletes&lt;br /&gt;ni adargas&lt;br /&gt;ni coronas&lt;br /&gt;ni diamantes esculpidos a la entrada de los templos&lt;br /&gt;no veo princesas ni doncellas ni dioses ni gigantes de ojo&lt;br /&gt;único&lt;br /&gt;tampoco joyas ni ríos de excrementos&lt;br /&gt;en donde penan hombres sin fe :&lt;br /&gt;los pesimistas&lt;br /&gt;no encuentro los ojos pardos de la melancolía&lt;br /&gt;ni colas de dragones u horrendos basiliscos&lt;br /&gt;menos el brocado retró de aquella novia…&lt;br /&gt;Son caminos hundidos en polvo y en cascajo&lt;br /&gt;escalonados&lt;br /&gt;los que me conducen a las honduras verdaderas&lt;br /&gt;goteras que resuenan&lt;br /&gt;a los lejos como chasquidos de lenguas de gigantes y cíclopes&lt;br /&gt;goterones que hienden las rocas&lt;br /&gt;y una voz deliciosa que más allá&lt;br /&gt;en las misteriosas lejanías&lt;br /&gt;parece guiarme hacia la tersa piel de su unicornio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encuentro por fin la nueva playa del mar escondido&lt;br /&gt;y hallo paz inicial en el puerto&lt;br /&gt;donde embarcaciones se aprestan a tomar la derrota&lt;br /&gt;Vuelvo a ver el sol&lt;br /&gt;y el barco de rubí&lt;br /&gt;que me espera desde el tiempo inmemorial de los dioses.&lt;br /&gt;Descargo mis armas&lt;br /&gt;miro hacia el boquete subterráneo&lt;br /&gt;que acaba de botarme al desamparo de la felicidad&lt;br /&gt;y digo adiós a las cuevas&lt;br /&gt;a los senderos polvorientos&lt;br /&gt;a las grietas húmedas&lt;br /&gt;que gotean el sudor de los que penan&lt;br /&gt;sobre las vastas tierras&lt;br /&gt;agotando la voz&lt;br /&gt;en vanas súplicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El navío gigante&lt;br /&gt;el mar aquamarino&lt;br /&gt;reflejan la azul inmensidad del firmamento conquistado :&lt;br /&gt;No vuelan hipogrifos&lt;br /&gt;ni el ave fénix revolotea en la espesura&lt;br /&gt;de mis sueños&lt;br /&gt;no hay gigantes ni centauros&lt;br /&gt;ni cisnes impolutos en la nieve&lt;br /&gt;que la nube descarga hacia el crepúsculo&lt;br /&gt;no encuentro armaduras&lt;br /&gt;ni pañuelos bordados con lágrimas&lt;br /&gt;ni castillos de azúcar :&lt;br /&gt;sólo encuentro el deseo de bautizar la pluma en la fuente&lt;br /&gt;prometida&lt;br /&gt;la mil veces deseada&lt;br /&gt;sacra&lt;br /&gt;protegida&lt;br /&gt;verdad&lt;br /&gt;de la poesía.&lt;br /&gt;No veo sobre el cielo tejido ninguno de Cluny&lt;br /&gt;ni dame à la licorne&lt;br /&gt;ni constelaciones mayores que traigan el arcano&lt;br /&gt;ni carta de tarot que encienda mi destino&lt;br /&gt;en llamas de malos augurios.&lt;br /&gt;La estrella de la tarde&lt;br /&gt;el sinigual lucero&lt;br /&gt;no aparece por lado alguno&lt;br /&gt;para sentarme a divagar en el abismo&lt;br /&gt;de los cielos secretos.&lt;br /&gt;¡ Ha desaparecido la Cruz del Sur !&lt;br /&gt;y no soy nadie&lt;br /&gt;soy otro&lt;br /&gt;la aventura del antípoda.&lt;br /&gt;Desde la Vía Láctea&lt;br /&gt;quien fui me mirará asombrado&lt;br /&gt;sin dar crédito&lt;br /&gt;a la magia del poema&lt;br /&gt;que todo lo crea&lt;br /&gt;o lo inicia&lt;br /&gt;o lo difumina&lt;br /&gt;o lo proyecta en la letra&lt;br /&gt;hacia los siglos venideros.&lt;br /&gt;Liberado de terrestres ataduras&lt;br /&gt;y de nombres impuestos&lt;br /&gt;vago feliz por extraños continentes y mares&lt;br /&gt;hacia el melifluo continente de Noega.&lt;br /&gt;Departo amablemente de la proa&lt;br /&gt;sobre vientos&lt;br /&gt;y regalo mi verbo a los pastores del océano&lt;br /&gt;les indico la brújula&lt;br /&gt;nómbroles la constelación&lt;br /&gt;juntos ponemos título al silencio&lt;br /&gt;y bautizamos estrellas.&lt;br /&gt;Hacia el atardecer nos sentamos a reír y cantar&lt;br /&gt;tomando el licor que nos traen las aves azules&lt;br /&gt;y hay quien cuenta su historia milenaria&lt;br /&gt;y quien sus penas de amor y las lágrimas que otrora le&lt;br /&gt;inundaran.&lt;br /&gt;Aquel su cuerno saca en medio de la inmensa quietud&lt;br /&gt;y tañe la melodía perfecta haciéndonos llorar de alegría.&lt;br /&gt;Hay quien rasga el lino de su pecho y deja silbar la tramontana&lt;br /&gt;Y yo a veces me retiro a un recodo para ver atardeceres&lt;br /&gt;zapotes&lt;br /&gt;Pensando en el amor que vendrá&lt;br /&gt;o el que se ha ido.&lt;br /&gt;Llega la noche y cada quien se retira al aposento.&lt;br /&gt;Errabundo el océano se enturbia en el vórtice&lt;br /&gt;y llega el peligro del naufragio&lt;br /&gt;pues la lluvia que arrecia&lt;br /&gt;trae descargas de una electricidad desconocida.&lt;br /&gt;Los silbos del viento hablan con cavernosa furia&lt;br /&gt;de la muerte&lt;br /&gt;de la miseria&lt;br /&gt;que precede y sucede a la alegría.&lt;br /&gt;¡Eh, capitán, sin velas, que el viento nos sepulta !&lt;br /&gt;¡Eh, capitán, nos hundimos !&lt;br /&gt;El oleaje cruza la cubierta&lt;br /&gt;desechos de mar la cubren&lt;br /&gt;Los gritos se pierden en el maelstrom maldito que nos cierne&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Dejemos toda esperanza que el fin ha llegado¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horas después amanecía y nada fatal había ocurrido.&lt;br /&gt;Bogando por el cóncavo mar&lt;br /&gt;divisamos como frmamento&lt;br /&gt;al que ayer casi nos hunde&lt;br /&gt;y todos volvimos a reír&lt;br /&gt;con la risa de los sobrevivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De gala nos vestimos&lt;br /&gt;y hubo guantes&lt;br /&gt;adargas&lt;br /&gt;atabales&lt;br /&gt;faldellines las novias&lt;br /&gt;jironados de carmesí los galanes&lt;br /&gt;se regaron cuernos de oro en abundancia…&lt;br /&gt;Con botines de charol que relucían&lt;br /&gt;caminamos sobre el cedro de los viejos navíos&lt;br /&gt;y fumamos haschish del mejor que es del Líbano&lt;br /&gt;y empezamos a soñar sobre el sueño&lt;br /&gt;con calles temblorosas&lt;br /&gt;por cuyas aceras frías extrañas figuras aparecían&lt;br /&gt;para desaparecerr bajo el sauce&lt;br /&gt;soñamos en amplios mercados de Clignancourt&lt;br /&gt;en donde decrépitos cantantes entonaban baladas&lt;br /&gt;a gordiflonas putas&lt;br /&gt;de cuchillo en liguero&lt;br /&gt;recorrimos después los aposentos&lt;br /&gt;y vimos relicarios de cristal de murano&lt;br /&gt;antiguos pañuelos bordados&lt;br /&gt;crucifijos y figuras de cera&lt;br /&gt;vinos muebles antiguos de caoba&lt;br /&gt;pianos de cola&lt;br /&gt;sillas&lt;br /&gt;cocinas viejas&lt;br /&gt;extraños hangares repletos de escaleras&lt;br /&gt;tinas resquebrajadas&lt;br /&gt;con patas leoninas&lt;br /&gt;delirio inextinguible del tiempo averiado.&lt;br /&gt;Después como una hoja de mar sobre la tarde&lt;br /&gt;vimos al monstruo negro albino&lt;br /&gt;y al último Tycoon&lt;br /&gt;poco después la soupe a l´oignon y el vino&lt;br /&gt;amigo siempre&lt;br /&gt;de los buenos amigos&lt;br /&gt;y de los malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuerpos encontraron a sus novias&lt;br /&gt;Y se deleitaron con el sudor amargo de sus pieles&lt;br /&gt;cuyos senos redondos saborearon al calor de las sábanas&lt;br /&gt;¡oh dios mío&lt;br /&gt;esos cuerpos calientes bajo las frazadas sutiles&lt;br /&gt;sus manos&lt;br /&gt;el almizcle que extraigo de sus sexos&lt;br /&gt;como de una cantera demoniaca !&lt;br /&gt;Todos&lt;br /&gt;locos&lt;br /&gt;ascéticos&lt;br /&gt;lunáticos&lt;br /&gt;sucumbimos al glorioso encanto de las damas&lt;br /&gt;antes de que al nuevo amancer las torres del castillo&lt;br /&gt;aparecieran a lo lejos :&lt;br /&gt;¡Noega !&lt;br /&gt;¡Noega !&lt;br /&gt;febril continente imaginado por siglos&lt;br /&gt;allá como el de Hamlet&lt;br /&gt;en Helsingör&lt;br /&gt;dinamarqués recodo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noega&lt;br /&gt;¡Nueva York de poesía !&lt;br /&gt;Edelweiss del poema&lt;br /&gt;burdel incongruente&lt;br /&gt;fastuoso carnaval de los viciosos&lt;br /&gt;túnel de la alegría&lt;br /&gt;Cuántas veces añoré tu codicia nocturna&lt;br /&gt;y quise deambular por tus salones plagados de escoria&lt;br /&gt;cuántas veces beodo en el puente&lt;br /&gt;intenté despeñarme&lt;br /&gt;Hacia las aguas traicioneras&lt;br /&gt;para llegar a ti&lt;br /&gt;certero&lt;br /&gt;ufano&lt;br /&gt;ebrio de amor y de alegría&lt;br /&gt;¡Cuántas !&lt;br /&gt;Y ahora por fin entre la bruma veo tus muros de cristal&lt;br /&gt;y cocaína,&lt;br /&gt;el ligero espesor de tus muros construidos con el chocolate&lt;br /&gt;de Hansel y Graetel&lt;br /&gt;Y las ninfas que desde las almenas nos observan fugitivas&lt;br /&gt;como dulces que sacian con su miel pervertida.&lt;br /&gt;Caballeros subimos&lt;br /&gt;despaciosos&lt;br /&gt;como espectros de fiesta&lt;br /&gt;hacia tus aposentos sagrados.&lt;br /&gt;Noega&lt;br /&gt;mi querido continente&lt;br /&gt;reposo del guerrero&lt;br /&gt;muro de la adarga&lt;br /&gt;jaez del rocinante&lt;br /&gt;guantelete dorado&lt;br /&gt;espuma de los vientos&lt;br /&gt;azar meditabundo&lt;br /&gt;por ti todo lo he dado.&lt;br /&gt;Te he buscado en las sombras y en el hielo&lt;br /&gt;sobre la espesa oscuridad de los caminos&lt;br /&gt;avistado tus cúpulas lejanas&lt;br /&gt;en el variado campo te he soñado&lt;br /&gt;con el cuerpo sumido en la delicia de tenerte.&lt;br /&gt;A través de los ños&lt;br /&gt;al destino he vencido&lt;br /&gt;para llegar a ti&lt;br /&gt;y no han valido edictos&lt;br /&gt;ni decretos&lt;br /&gt;ni muros&lt;br /&gt;ni disparos&lt;br /&gt;para lograr mi sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así bajo el manto de otros aires&lt;br /&gt;abro mi mano&lt;br /&gt;y la azul flor brota en poesía.&lt;br /&gt;Ruedan entonces mis ojos&lt;br /&gt;y las aves rastreras se abalanzan&lt;br /&gt;a consumar la rapiña de la esfera.&lt;br /&gt;El silencio acomoda sus temibles megáfonos&lt;br /&gt;y una voz se escucha en los templos de Noega :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para llegar al continente de los sueños&lt;br /&gt;es necesario dejar la propia tierra&lt;br /&gt;y borrar a la patria&lt;br /&gt;es necesario estar aquí o allá&lt;br /&gt;pues da lo mismo&lt;br /&gt;si en la duna o el valle&lt;br /&gt;bajo la aguja gótica&lt;br /&gt;transformar el espejo en llama florecida&lt;br /&gt;trastocar los ecos las sombras los vestigios&lt;br /&gt;invocar otras áreas otros ámbitos&lt;br /&gt;cubrirse de cristales que brillen a lo lejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Vivir vivir vivir&lt;br /&gt;en la nave cautiva del relámpago !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;TIEMPO DE CANGREJOS&lt;br /&gt;(1984 –1992)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;CUADERNO DEL VIAJERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL VIAJERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alto viejo curtido pescador de las galaxias&lt;br /&gt;en cuya sombra se recuestan madreselvas&lt;br /&gt;ha dicho otra vez adiós en algún sitio.&lt;br /&gt;La bestia herida que come polvo&lt;br /&gt;y se sacude para morir en posición correcta&lt;br /&gt;cruzará las extensas praderas&lt;br /&gt;y volverá a las grietas añoradas.&lt;br /&gt;Cuando una extraña palpitación se apodera del cosmos&lt;br /&gt;músicas extrañas se escapan de la gravedad&lt;br /&gt;y van hacia el abismo que el viajero ha buscado&lt;br /&gt;mientras su sombra se alarga&lt;br /&gt;y recobra la esfericidad de su planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PENA DEL EXTRANJERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertos caminos conducen a las ciudades iluminadas.&lt;br /&gt;Después de viajar y viajar sin rumbo preciso&lt;br /&gt;encuentras un recodo y observas destellos&lt;br /&gt;de mil focos, el ajetreo de una actividad desconocida para ti.&lt;br /&gt;Es más fácil entonces sortear precipicios,&lt;br /&gt;vadear ríos caudalosos,&lt;br /&gt;selvas húmedas en donde te acechan fieras y zancudos.&lt;br /&gt;Cada día que pasa ves más cerca la ciudad de las luces.&lt;br /&gt;Algunos de sus templos se perfilan en el horizonte&lt;br /&gt;y puedes escuchar la música que se interpreta en sus plazas.&lt;br /&gt;Vienes de otro mundo y llegas a uno nuevo.&lt;br /&gt;Mil brazos salen a recibirte en triunfo&lt;br /&gt;y las trompetas resuenan para el extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien llega no podrá volver al sitio de partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL ARTE DE ESTAR LEJOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad cuyas piedras contienen tantos siglos&lt;br /&gt;marcados de voces y derrotas&lt;br /&gt;la ciudad siempre nueva y siempre repetida&lt;br /&gt;en viejos continentes o zonas desahuciadas&lt;br /&gt;A ella vuelvo con la misma tediosa&lt;br /&gt;soledad que nos obliga&lt;br /&gt;a continuar el viaje&lt;br /&gt;que un día nadie entre la sombra&lt;br /&gt;inició tras las arcadas&lt;br /&gt;Aquel tiempo de piedra detenido en el eco&lt;br /&gt;sacude su modorra entre el silbido&lt;br /&gt;monótono del viento&lt;br /&gt;y un ave sin destino&lt;br /&gt;comunica su aurora a los pasantes&lt;br /&gt;Callejones de hielo&lt;br /&gt;fuentes que manan aguas de mansedumbre&lt;br /&gt;un asesino impune que carga su pecado&lt;br /&gt;Aquí otra vez se repiten los ecos y las sombras&lt;br /&gt;y una mascarada sin música&lt;br /&gt;acecha por las rejas&lt;br /&gt;el instante que un día programaron&lt;br /&gt;Camino y sin embargo&lt;br /&gt;el sol parece relucir para otras sombras&lt;br /&gt;sin cuerpo que deambulan hastiadas&lt;br /&gt;de estar lejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COYOACAN DREMS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el tiempo nos guía hacia la mitad del trecho&lt;br /&gt;contamos minuciosamente los días los segundos las horas&lt;br /&gt;que hacia allí nos conducen&lt;br /&gt;y una extraña sensación de despedida inunda&lt;br /&gt;el silencio del mediodía.&lt;br /&gt;Abrimos la vacía la maleta que guarda el secreto&lt;br /&gt;del fluir y la felicidad escapa traicionera&lt;br /&gt;en la carroza del mundo conquistado.&lt;br /&gt;Al otro lado del medio del camino&lt;br /&gt;parece diluirse el paisaje amarillo&lt;br /&gt;que viene de imperceptibles siglos venideros&lt;br /&gt;que son como pasados vagos luceros espejismos&lt;br /&gt;y un raro júbilo&lt;br /&gt;nos anuncia el muelle y la nave que nos llevará&lt;br /&gt;hacia la lenta agonía&lt;br /&gt;A medida que las campanas tañen el nuevo cumpleaños&lt;br /&gt;a medida que la brizna repica sobre la piel desnuda&lt;br /&gt;mientras un inmenso arcoiris se insinúa sobre las amplias&lt;br /&gt;mesetas –que vemos desde alturas heladas-&lt;br /&gt;la vista se hace más clara como si los cristales&lt;br /&gt;de la ceguera recobraran el diáfano destello&lt;br /&gt;del diamante y todo pudiera verse&lt;br /&gt;en su inquietante minucia&lt;br /&gt;en su aciago fluir de catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAMINOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrer caminos sentenciados&lt;br /&gt;repetirse sin límite bajo la oscura parca&lt;br /&gt;caer gota a gota en la vida&lt;br /&gt;y aceptarla&lt;br /&gt;Es el destino que me nutre&lt;br /&gt;y enceguece.&lt;br /&gt;En el largo destierro&lt;br /&gt;encuentro viejas casas&lt;br /&gt;que guardan el silencio&lt;br /&gt;pernocto allí y escucho&lt;br /&gt;el ladrido de un perro&lt;br /&gt;y moribundo emprendo el viaje del poema.&lt;br /&gt;Rememoro las noches del sueño inobjetable&lt;br /&gt;castillos dorados que el futuro dibuja&lt;br /&gt;y los veos caídos en ruinas de proezas.&lt;br /&gt;Condenado al eterno incendio de mi carne&lt;br /&gt;sólo dejo cenizas&lt;br /&gt;atrás&lt;br /&gt;en el sendero&lt;br /&gt;oscuros y fugaces jirones calcinados&lt;br /&gt;cuya piel es de viento.&lt;br /&gt;Mi tierra es sólo meta&lt;br /&gt;vago lucero&lt;br /&gt;ciudad de moribundos.&lt;br /&gt;Mi destino es el viaje cada año repetido&lt;br /&gt;la desazón suprema desde los aposentos&lt;br /&gt;cubiertos de maleza y voces de otros muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PREMIO EQUIVOCADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar hacia siglos venideros&lt;br /&gt;buscar en la bahía del tiempo&lt;br /&gt;residuos de otros muertos&lt;br /&gt;atarse a las raídas cadenas del segundo&lt;br /&gt;que vuela taciturno e insensato&lt;br /&gt;hacia despeñaderos.&lt;br /&gt;Abrir todas las puertas del alma&lt;br /&gt;a tormentas lejanas&lt;br /&gt;y escuchar esas voces secretas&lt;br /&gt;que el viento infatigable&lt;br /&gt;arrastra sin saberlo&lt;br /&gt;hacia los nuevos tiempos.&lt;br /&gt;Aguzar el oído y percibir el canto&lt;br /&gt;de las tristes sirenas que agonizan&lt;br /&gt;escuchar sus lamentos sus voces&lt;br /&gt;rescatar el secreto de los enamorados&lt;br /&gt;que yacen calcinados a la vera de un beso.&lt;br /&gt;No cejar un instante en el vuelo&lt;br /&gt;comprender los silencios&lt;br /&gt;que nos llevan al certero epitafio&lt;br /&gt;arracar a la tierra su esencia&lt;br /&gt;su mineral eterno&lt;br /&gt;y sentir esta vida como un premio equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIAJES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada viaje es la muerte vestida de alegría,&lt;br /&gt;la maleta : ofrenda para futuros siglos.&lt;br /&gt;Rodar, rodar,&lt;br /&gt;acumular recuerdos y valles fugitivos,&lt;br /&gt;aderezar la huida.&lt;br /&gt;Desterrado del mundo, del tiempo,&lt;br /&gt;dividido en recuerdos,&lt;br /&gt;azotado de lágrimas y lejanos rumores&lt;br /&gt;no me detengo nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;REGRESO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso de una tierra poblada de hendiduras&lt;br /&gt;y mi cuerpo es estrecho y delgado&lt;br /&gt;para pasar los muros&lt;br /&gt;indefinible corro por caminos dorados&lt;br /&gt;y la rosa es la rosa de un viento de cisternas&lt;br /&gt;Hasta el fondo me hundo&lt;br /&gt;y chapuceo apenas&lt;br /&gt;cuando mi cuerpo sube y se aleja&lt;br /&gt;en la sombra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RELOJ DE SAN ILDEFONSO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acalorados túneles cubiertos de maleza,&lt;br /&gt;Recámaras secretas, oscuras, clausuradas,&lt;br /&gt;Sinnúmero de voces, de ecos, de rugidos&lt;br /&gt;Emergen en la noche eterna de los sótanos.&lt;br /&gt;En un siglo perdido o paralelo aún desconocido,&lt;br /&gt;Permanecen las huellas de posible sucesos&lt;br /&gt;Y se escuchan gemidos de seres no nacidos,&lt;br /&gt;De piedras fracturadas o acciones inconclusas&lt;br /&gt;Como vanos destellos de otro mundo tapiado.&lt;br /&gt;Arcadas ilusorias adornan corredores&lt;br /&gt;Y su piedra gotea líquidos nauseabundos.&lt;br /&gt;Extensos pasadizos, compuertas, balcones interiores,&lt;br /&gt;Jardines resecos y plantas asesinas&lt;br /&gt;Se anotan en los libros que administran&lt;br /&gt;La infamia de las horas.&lt;br /&gt;Un horario secreto agota manecillas de relojes ahogados,&lt;br /&gt;Luces apenas tenues hacen brillar la arena&lt;br /&gt;Que mueve el mecanismo.&lt;br /&gt;Llantos inusitados penetran los cimientos&lt;br /&gt;Y el templo tambalea, se hunde entre pantanos&lt;br /&gt;Poblados de animales sin ojos y sin venas.&lt;br /&gt;Camino solitario, a tientas, bajo el humo&lt;br /&gt;Que mueve un viento frío.&lt;br /&gt;Mastico ciertos musgos y trago la saliva de la inmunda rutina.&lt;br /&gt;Vomito en recipientes dorados&lt;br /&gt;La purpúrea masa que se transforma en odio.&lt;br /&gt;Voces lejanas oigo en largas tubamentas&lt;br /&gt;Circulando cansadas en el negro recinto&lt;br /&gt;Un murciélago pasa moviendo el empolvado&lt;br /&gt;Tapiz de este silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DESTERRADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mortales ilusiones de un ángel desterrado,&lt;br /&gt;Vagos signos de un Dios desconocido,&lt;br /&gt;Se despeñan sobre el abismo oscuro&lt;br /&gt;Y en espiral se enrumban hacia el otro destierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el apocalipsis ni el anuncio funesto,&lt;br /&gt;Tampoco la condena dispuesta por los hados,&lt;br /&gt;Es más bien la palabra de un demonio malévolo&lt;br /&gt;Que esconde sus colmillos tras cada átomo ciego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una puerta se abre en el vasto desierto&lt;br /&gt;Y el crujido herrumbroso se esparce entre la arena,&lt;br /&gt;Dispersando el rescoldo, la escoria de los años :&lt;br /&gt;Vidas, derrotas, amores, odios y fracasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solitarios fakires, silentes cenobitas, mendigos&lt;br /&gt;Y gusanos, emergen de las sombras y caminan sin rumbo&lt;br /&gt;Hacia tierra alegórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mujeres con los vientres hinchados por la vida,&lt;br /&gt;Muchachas poseídas por serpientes sedientas,&lt;br /&gt;Jovencitas que incitan al sexo a los halcones&lt;br /&gt;Y gritan el orgasmo del polvo y la ceniza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos, al unísono y en paz bajo el sol huyen&lt;br /&gt;Hacia la tumba que un esqueleto pule en la penumbra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OVILLO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrer : vano ruego&lt;br /&gt;repetición herida&lt;br /&gt;memoria sin regreso&lt;br /&gt;canto soso del hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retorcido conjuro&lt;br /&gt;brujería que vuela&lt;br /&gt;y desmonta destino&lt;br /&gt;caminando yo muero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo olorosa carne&lt;br /&gt;de muejr compartida&lt;br /&gt;almizcle de su sexo&lt;br /&gt;revive mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su cuerpo recobro&lt;br /&gt;el calor de mil siglos&lt;br /&gt;y el tiempo de mi tiempo&lt;br /&gt;se ovilla en su sonido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su otra boca hilo&lt;br /&gt;la insensata locura&lt;br /&gt;saboreando su velo&lt;br /&gt;no pienso sólo vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TERESA VON HÄLFTE EN CARTAGENA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bienaventurados los hijos del sol,&lt;br /&gt;gloria eterna a los pródigos del hielo.&lt;br /&gt;Que las escarpadas murallas se derritan&lt;br /&gt;si saben de hielo como yo de tristezas.&lt;br /&gt;Soy reina en desiertos interiores :&lt;br /&gt;mis siglos son de odio.&lt;br /&gt;Malhaya Dios a quienes el sol&lt;br /&gt;hace esclavos de su corrosiva alegría,&lt;br /&gt;pues les reclama el hielo de mi carne.&lt;br /&gt;He vivido siglos y recorrido mares,&lt;br /&gt;han desgarrado mis vestiduras&lt;br /&gt;los más bellos varones&lt;br /&gt;y su calor sentido en mis entrañas.&lt;br /&gt;En hoteles de puerto he poblado mi boca&lt;br /&gt;de lenguas fugitivas&lt;br /&gt;y al amanecer saciado mi ansia del sol.&lt;br /&gt;No creáis pues negros y mulatos de este trópico altivo&lt;br /&gt;Que vuestras murallas enceguecen mi rostro.&lt;br /&gt;El hielo del norte os invita&lt;br /&gt;a su paz y retiro antes de que se marchiten&lt;br /&gt;los lejanos puertos de la nieve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL FANTASMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ningún resquicio&lt;br /&gt;escasos monumentos&lt;br /&gt;reducidas gaviotas&lt;br /&gt;Aires en la sabana&lt;br /&gt;ñandúes en estepas salinas&lt;br /&gt;Un fulgor en los aires&lt;br /&gt;luces&lt;br /&gt;abismos&lt;br /&gt;Nada bajo la sombra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;CUADERNO DE TEPOZTLÁN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOCHE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comenzar la noche sobre la inmensa llanura&lt;br /&gt;las estrellas se afilan y se adueñan del verde&lt;br /&gt;que un tigre ensimismado devora en vez de carne.&lt;br /&gt;Al terminar el día las montañas&lt;br /&gt;atraen a su seno el alba secuestrada.&lt;br /&gt;Un grito tras la llama que devora los aires :&lt;br /&gt;alguien se entrega al otro&lt;br /&gt;un gemido&lt;br /&gt;apenas&lt;br /&gt;bajo la luz del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEVES CRUJIDOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es inútil abrir las cortinas de hierro :&lt;br /&gt;nadie tiene fuerzas para contrarrestar la ley de la existencia.&lt;br /&gt;A duras penas alguien levantará un leve crujido&lt;br /&gt;a la telaraña que nos ata por siempre.&lt;br /&gt;Los límites fueron ordenados por un ser frío&lt;br /&gt;e implacable que yace en nuestro cuerpo&lt;br /&gt;y que no percibimos en las tardes de siesta :&lt;br /&gt;está allí y palpita bajo la piel que un día nos pintaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DESAFIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levántale la voz a las montañas nevadas,&lt;br /&gt;detén con la mano el cauce enloquecido de los ríos,&lt;br /&gt;lánzate a los abismos sin ponerte las alas :&lt;br /&gt;tal vez sea posible desafiar a las rocas infinitas.&lt;br /&gt;Junto al mar un pastor sin rebaño&lt;br /&gt;abre el cauce necesario y se interna en la arena&lt;br /&gt;para después morir de sed entre corales.&lt;br /&gt;En las estaciones de pegasos&lt;br /&gt;aurigas angustiados oran a las llantas&lt;br /&gt;de una carroza mortuoria.&lt;br /&gt;Cualquier cosa es posible&lt;br /&gt;menos desafiar la partida :&lt;br /&gt;la máquina es implacable y funciona.&lt;br /&gt;Está prohibido solplar vilanos al aire&lt;br /&gt;pues traen la peste a las ciudades que tocan&lt;br /&gt;evitad los excesos románticos&lt;br /&gt;y dejad tranquilas a las margaritas&lt;br /&gt;Nadie te ama en el desierto&lt;br /&gt;y tu propia carne te aniquila como una metralla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GLORIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Añorar en secreto un nombre hacia los siglos&lt;br /&gt;un nombre solitario en plazas, calles y colegios&lt;br /&gt;desprovisto de carne, de huesos y de sombra.&lt;br /&gt;Soñar con bustos y placas de mármol&lt;br /&gt;colocados en la helada noche de algún patio.&lt;br /&gt;He aquí el triste resultado de este grito espectral&lt;br /&gt;que en el desierto resuena cubierto&lt;br /&gt;de lágrimas y moho.&lt;br /&gt;Renunciar a las cosas, desechar las medallas,&lt;br /&gt;huir del homenaje y el aplauso,&lt;br /&gt;fraguarse en la candela de una época.&lt;br /&gt;Todo eso para hundirse en el silencio&lt;br /&gt;y no saber al fin si el rumbo merecía&lt;br /&gt;El vano ejercicio del veneno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA ESTACION DE LA AURORA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudades y estaciones&lt;br /&gt;mujeres y paisajes&lt;br /&gt;Espadas que a lo lejos destellan una herrumbre&lt;br /&gt;y vencen la fatiga de ciertos fundadores&lt;br /&gt;Se equivocan de siglo los héroes que abren&lt;br /&gt;la trocha en el punto impreciso&lt;br /&gt;y pierden los que sueñan batallas inconclusas&lt;br /&gt;No otro camino señalado se distingue entre el poovo&lt;br /&gt;que alborotan osados caballeros :&lt;br /&gt;lo vemos y enterramos la estaca en plácidas auroras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL POETA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay poesía del júbilo o la felicidad&lt;br /&gt;gota a gota los versos fluyen&lt;br /&gt;hacia corazones solitarios&lt;br /&gt;El silencio y el dolor&lt;br /&gt;propiciarán siempre el canto del poeta&lt;br /&gt;No otra desdicha merece el miserable&lt;br /&gt;que cava su tumba con palabras&lt;br /&gt;pensando que los dioses lo escuchan y lo esperan&lt;br /&gt;Es un perro el poeta :&lt;br /&gt;lame su propia llaga creyéndola el almíbar&lt;br /&gt;que bebe un elegido&lt;br /&gt;Perro, poeta, ¿dónde están tus espadas ?&lt;br /&gt;Muéstrame tu tesoro&lt;br /&gt;tu voz sólo se escucha en los depósitos de cadáveres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARTE DEL PÉNDULO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No basta preguntar por la vida y sus misterios&lt;br /&gt;es necesario cumplir la condena con risas inyectadas.&lt;br /&gt;A los que nunca fueron ni serán&lt;br /&gt;les corresponde castigar a quienes llenan el efímero espacio.&lt;br /&gt;Una espada rebana el cuerpo de quien osa&lt;br /&gt;cruzar los muros de su cárcel perpetua.&lt;br /&gt;El tiempo está partido en celdas de cemento&lt;br /&gt;a donde nunca llega la luz de los faros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL TEJIDO INFINITO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginas países desdoblados compuestos de metal&lt;br /&gt;herrumbroso&lt;br /&gt;y escuchas los vestigios que la historia ha dejado&lt;br /&gt;Hallas jirones de carne y huesos roídos en los patios&lt;br /&gt;y voces que deambulan en plazas sin iglesias&lt;br /&gt;Una mano sin líneas recoge la hojarasca&lt;br /&gt;que los árboles botan día a día en las calles&lt;br /&gt;y percibes el paso de monstruos sin cadenas&lt;br /&gt;Quietud de los espejos que manan la coloidal&lt;br /&gt;resaca de una orgía&lt;br /&gt;Paz en los camposantos sin cruces y sin muertos&lt;br /&gt;atroces despropósitos de un creador sin alma&lt;br /&gt;Al alzar la mirada el cielo negro se puebla de gusanos&lt;br /&gt;y un tejido infinito aleja para siempre&lt;br /&gt;los amplios ventanales del abismo&lt;br /&gt;El viento se levanta y te lleva en volantes tapices&lt;br /&gt;hacia la zona violeta de los sueños&lt;br /&gt;donde un reloj enorme arroja manecillas&lt;br /&gt;sobre los vastos campos diagonales&lt;br /&gt;Un destello dorado se riega en el espacio&lt;br /&gt;que colma un viento frío con ojos y sin venas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA MUERTE EN MONTE ALBAN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seducidos por templos de piedra&lt;br /&gt;en sus aristas agoniza el hombre&lt;br /&gt;Agudos los sentidos&lt;br /&gt;filosa el alma&lt;br /&gt;ve sobre la pirámide el baile de seres moribundos&lt;br /&gt;y escucha letanías de otro absurdo milenio&lt;br /&gt;Amanece&lt;br /&gt;y los gallos que cantan a destiempo&lt;br /&gt;arañan terracotas repletas de amuletos&lt;br /&gt;Al desaparecer&lt;br /&gt;su sombra baja y vaga por espacios&lt;br /&gt;que dibujan ruinosas ciudades prehispánicas&lt;br /&gt;Ayer apenas era un osado turista&lt;br /&gt;que desafió la noche de los dioses&lt;br /&gt;Hoy es la sombra sin sombra&lt;br /&gt;que se basta a sí misma en la nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AMIGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cartas espaciadas traen noticias&lt;br /&gt;mas no el rostro difuso del amigo&lt;br /&gt;En seis años su alma es un cartílago&lt;br /&gt;que huye de ciudad en ciudad&lt;br /&gt;como la sombra de una denegada felicidad&lt;br /&gt;Alcanzo a imaginar su espectro entre las calles&lt;br /&gt;de aquel París que fue nuestro&lt;br /&gt;cuando el enviado de Dios&lt;br /&gt;ungió en el metro Jourdain nuestras tonsuras&lt;br /&gt;¡Oh amigo que el tiempo dispersa&lt;br /&gt;en parcas zonas desérticas !&lt;br /&gt;¿Dónde está el transatlántico del muelle ?&lt;br /&gt;allí viajarás algún día al paraíso&lt;br /&gt;en el desierto imagino tu viaje&lt;br /&gt;de retorno a los lares de Eneas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ADIOSES Y RETORNOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 20 años alguien te muestra la Cruz del Sur&lt;br /&gt;emergiendo tras los cerros&lt;br /&gt;y algo se quiebra dentro de tí&lt;br /&gt;produciendo tintineo de cristales&lt;br /&gt;Viejos muchachos te siguen por la calle&lt;br /&gt;atontados por la ilusión de viajar a un París&lt;br /&gt;mitológico&lt;br /&gt;Es el viajero un niño todavía&lt;br /&gt;y ya puede escapar al infierno de su patria&lt;br /&gt;En un barrio pedido de calles polovorientas&lt;br /&gt;el padre lo acompaña al peluquero&lt;br /&gt;y canta una canción que suena en la cuadra&lt;br /&gt;como un clarinete desollado&lt;br /&gt;En el comedor la madre lo mira por última vez&lt;br /&gt;y esos ojos lo perseguirán hasta la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 25 años ha conocido el paraíso imaginado&lt;br /&gt;y hasta la saciedad probado el vino de los buenos&lt;br /&gt;y los malos amores&lt;br /&gt;El futuro es todavía un transatlántico dorado&lt;br /&gt;pero ciertas estrías corroen las alas del viajero&lt;br /&gt;En las vastas llanuras de la Amazonia&lt;br /&gt;junto a ciertos lagos artificiales&lt;br /&gt;ha bebido la copa infecciosa del deseo&lt;br /&gt;y a lo lejos&lt;br /&gt;entre el tórrido follaje&lt;br /&gt;una enorme Anaconda serpenteante&lt;br /&gt;lo ha devuelto a su sueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 30 años es el mismo niño caprichoso&lt;br /&gt;que viene a tocar la llaga de su patria&lt;br /&gt;Más solo&lt;br /&gt;con menos risas y emociones&lt;br /&gt;es un extraño personaje que vuelve&lt;br /&gt;y ya no encuentra las raíces&lt;br /&gt;Aprecia la pureza del aire que fluye&lt;br /&gt;por calles coloniales&lt;br /&gt;e intenta hablar a los nuevos amigos&lt;br /&gt;que pudieron serlo en otro tiempo&lt;br /&gt;Es tarde sin embargo&lt;br /&gt;para armar los retazos del recuerdo&lt;br /&gt;las zonas del exilio&lt;br /&gt;y los amores aplazados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 33 años no basta regresar para sentirse afuera&lt;br /&gt;afuera es suficiente para saberse adentro&lt;br /&gt;el medio del camino te muestra otros paisajes&lt;br /&gt;cuya tierra es el alma de los libros&lt;br /&gt;Sensaciones internas que mueven mecanismos&lt;br /&gt;de un espléndido juguete&lt;br /&gt;Ninguna mujer podrá quebrar tu amor por los fantasmas&lt;br /&gt;El cuerpo más hermoso y feliz competirá apenas&lt;br /&gt;con las pieles ficticias de tu obra&lt;br /&gt;Es otro ya tu viaje : lo imaginas y lo creas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;CUADERNO DEL CANGREJO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EN EL TEATRO GRIEGO DE SIRACUSA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un largo silencio o un viento desolado&lt;br /&gt;inunda el vacío que dejan los encuentros&lt;br /&gt;en el teatro griego de Siracusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, un joven sabio descubre a una bella&lt;br /&gt;que sonríe cuando llegan barcos destartalados&lt;br /&gt;al viejo muelle de carcomidas maderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admira su boca mojada, desea su cuerpo,&lt;br /&gt;celebra sus largas piernas de aceite,&lt;br /&gt;pero alguien envía emisarios&lt;br /&gt;para que no pueda rozarla con sus manos temblorosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejas sombras recorren el escenario&lt;br /&gt;y tras el mármol una actriz gorda llora&lt;br /&gt;y bebe una copa cargada de amores imposibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las gradas, el silencioso joven&lt;br /&gt;saborea el instante y deja que el deseo&lt;br /&gt;lo invada con su húmeda caricia impalpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CIUDAD SEXUAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calles al mediodía untadas de aceite se difuminan&lt;br /&gt;mientras un tren lleno de amantes&lt;br /&gt;fluye sobre rieles abandonados&lt;br /&gt;En el parque las palomas atacan algodones de azúcar&lt;br /&gt;provocando un griterío de huérfanos&lt;br /&gt;Una alondra no hace verano en las estepas&lt;br /&gt;pero aquí en la ciudad del desierto&lt;br /&gt;las humareda de las refinerías&lt;br /&gt;anuncia lengüetas de fuego y ajetreo de turbinas&lt;br /&gt;Con una botella de whisky a medioterminar&lt;br /&gt;una joven deja a su paso las arañas de la suerte&lt;br /&gt;que la persiguen como si fueran muchachos avorazados&lt;br /&gt;Su sombra de jeans y cabellos despeinados&lt;br /&gt;mira hacia los bares vacíos donde viejos con resaca&lt;br /&gt;cuentan monedas oxidadas&lt;br /&gt;Su cuerpo ha sido poseído todos estos días :&lt;br /&gt;manos, bocas y piernas de muchachos no han fatigado&lt;br /&gt;sus músculos&lt;br /&gt;Los perros vagabundos duermen junto a la carnicería cerrada&lt;br /&gt;mientras ella silenciosa y bella y aún sin bañar&lt;br /&gt;deja que el olor de la noche pasada la arrulle sobre el prado&lt;br /&gt;Alguien ha mordido sus muslos y deesenredado sus greñas&lt;br /&gt;en un baño turco con las puertas lacradas como carta de reyes&lt;br /&gt;Su cuerpo trae el sonido de las tuberías calientes&lt;br /&gt;toda ella cubierta por el vapor&lt;br /&gt;mientras dragones alados saciaban su cuerpo de lirio&lt;br /&gt;Abandonada momentáneamente a su soledad&lt;br /&gt;podrá ahora al fin palpar las toallas recién desinfectadas&lt;br /&gt;mientras en la otra cara del barrio ancianos reales&lt;br /&gt;se dejan lamer por su terrible enfermedad de costumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MANTRA DEL MAR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cubierta de sargazos una mujer flota sobre arenas de fuego&lt;br /&gt;con sus ojos cerrados y la cabellera en llamas&lt;br /&gt;mientras una brisa metálica golpea acantilados&lt;br /&gt;y hace vibrar marismas&lt;br /&gt;Una sirena en lo alto se besa con el pastor de la gaita&lt;br /&gt;y pequeños cangrejos se esconden sin dejar huellas&lt;br /&gt;El silencio de los peces alados&lt;br /&gt;llega de súbito para rozar la piel de la ahogada&lt;br /&gt;y ahora ella está allí desnuda con su sexo abierto y florecido&lt;br /&gt;mientras un adolescente la posee rápidamente&lt;br /&gt;Los viejos neptunos adocenados y las gordas hetairas&lt;br /&gt;reposan junto a sus hijas recién desfloradas&lt;br /&gt;El mar y su oleaje de cobalto&lt;br /&gt;los gigantes caracoles rosados&lt;br /&gt;los futbolistas bronceados a los lejos&lt;br /&gt;En la colina los oidores de mantras&lt;br /&gt;fuman yerba y recuerdan en hamacas&lt;br /&gt;la ya lejana urbe que destroza los nervios&lt;br /&gt;Una diosa amarilla de largas piernas canela&lt;br /&gt;acaricia y muerde a un poeta en crepúsculo&lt;br /&gt;y luego agoniza entre un olor de sudores cruzados&lt;br /&gt;La noche de mariposas y luciérnagas&lt;br /&gt;el reflector que dispara haces planetarios&lt;br /&gt;las olas que no duermen y una tranquilidad de vagabundos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TIEMPO DE CANGREJOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo fue invención de cangrejos rara epifanía de lirones&lt;br /&gt;alados :&lt;br /&gt;sobre los siglos campea un eterno presente de animales&lt;br /&gt;antediluvianos&lt;br /&gt;como si una espesa capa de helechos trabara para siempre el&lt;br /&gt;mecanismo&lt;br /&gt;Huye al fin de las horas e intérnate en la memoria&lt;br /&gt;de quienes una vez te poseyeron&lt;br /&gt;Todo fue sólo el animal que nos une el mordisco el rasguño&lt;br /&gt;de la infecciosa muerte :&lt;br /&gt;En tus lágrimas en mi oscuro deseo en las sábanas heridas&lt;br /&gt;se veían las uñas de un Zepelín recién derrumbado&lt;br /&gt;o la telaraña de un reloj con ojos y con venas&lt;br /&gt;Huye sin mirar atrás y no invoques la usura&lt;br /&gt;no llores en ciudades extrañas en escaleras desvencijadas :&lt;br /&gt;en un extraño planeta se apeñuscan las voces de los amantes&lt;br /&gt;y los radios baratos que expelían melodías pasadas de moda…&lt;br /&gt;Uno a uno los colchones fueron vendidos en depósitos&lt;br /&gt;y nuestra inquietud de secretos amantes fue cambiada por&lt;br /&gt;saliva&lt;br /&gt;Todas las avenidas llenas de aceite y de plomo&lt;br /&gt;han visto estos días&lt;br /&gt;cruzar la marcha fúnebre de los fulminados a destiempo&lt;br /&gt;En todos los cementerios las tumbas no dan abasto a los&lt;br /&gt;apresurados&lt;br /&gt;Que nos vieron correr de la mano por una sucia callejuela&lt;br /&gt;Aquí las mariposas han cambiado su rumbo hacia&lt;br /&gt;despeñaderos&lt;br /&gt;y el polvo se levanta de las colinas donde jugamos&lt;br /&gt;entre azaleas y crisantemos de fuego&lt;br /&gt;En las estaciones de autobuses o en los aeropuertos a donde&lt;br /&gt;llegues&lt;br /&gt;acaricia paredes recién pulidas por egipcios&lt;br /&gt;y escucha el golpeteo de los sellos sobre vías inútiles&lt;br /&gt;En estas calles algo como un olor tuyo suele inquietar&lt;br /&gt;a los trabajadores de las panaderías&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;POEMAS DE BUTTES CHAUMONT&lt;br /&gt;( 1977-1979 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DESNUDENCIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vi desnudos corriendo por la playa&lt;br /&gt;ella&lt;br /&gt;los cabellos tirados al viento&lt;br /&gt;él&lt;br /&gt;sus brazos dúctiles&lt;br /&gt;abiertos al sol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los vi desnudos&lt;br /&gt;era un despertar&lt;br /&gt;una vieja ilusión&lt;br /&gt;que resistía en perdidos recuerdos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vi esos cuerpos insinuándose&lt;br /&gt;en la colina&lt;br /&gt;a cien metros de nuestro bungalú&lt;br /&gt;y entonces dije sin pensarlo&lt;br /&gt;tocando mi piel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aún se puede vivir&lt;br /&gt;no importa si somos ciegos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1977&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CUENTOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ven cuéntame muchas cosas&lt;br /&gt;Cuéntame que ayer hubo pájaros&lt;br /&gt;Resistiendo al viento de la playa&lt;br /&gt;O que hubo un barco gigante&lt;br /&gt;Emplazado en el muelle de nuestra memoria&lt;br /&gt;Cuéntame por ejemplo&lt;br /&gt;Que en Västervik&lt;br /&gt;No hay campanas&lt;br /&gt;Ni viento&lt;br /&gt;Ni horas&lt;br /&gt;Sólo historias fabulosas&lt;br /&gt;De monstruos horrendos&lt;br /&gt;Que salen de los lagos&lt;br /&gt;Sin hacer daño&lt;br /&gt;Submarinos&lt;br /&gt;Poemas cantados&lt;br /&gt;Por viejos marineros&lt;br /&gt;Y olor&lt;br /&gt;Y amor&lt;br /&gt;Y ladrones de besos&lt;br /&gt;Cuéntame por ejemplo&lt;br /&gt;Que en Västervik&lt;br /&gt;No hay campanas&lt;br /&gt;Ni horas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barcelona, abril de 1977&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CALLE KUNSGATAN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde en la calle Kunsgatan&lt;br /&gt;aprendí de fríos y nieves&lt;br /&gt;pero también de tu palabra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en un barcito amaderado todo&lt;br /&gt;al estilo austríaco de comienzos de siglo&lt;br /&gt;hablamos de nosotros sin pelearnos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo&lt;br /&gt;de días en los que tu cara amanecía&lt;br /&gt;liviana de años tristes&lt;br /&gt;y entendía que aún sabías conjugar&lt;br /&gt;ciertos verbos prohibidos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle Kunsgatan&lt;br /&gt;muchos caminan en verano&lt;br /&gt;y saben&lt;br /&gt;y de fríos y de nieves y de amores&lt;br /&gt;saben también que la vida&lt;br /&gt;es caminar con hombre al hombro&lt;br /&gt;con el cabello largo&lt;br /&gt;hasta el final de la calle Kunsgatan&lt;br /&gt;donde nuca pasa nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 de octubre de 1977&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DESPUÉS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de muchos años&lt;br /&gt;He vuelto a sentir la madrugada&lt;br /&gt;El canto silencioso del petiamarillo&lt;br /&gt;Que adorna el cancel de la puerta&lt;br /&gt;No ha regresado sin embargo&lt;br /&gt;La música negra que mojaba de miedo&lt;br /&gt;La calle solitaria&lt;br /&gt;El vendeddor de helados&lt;br /&gt;El tendero argelino&lt;br /&gt;La verdura del parque&lt;br /&gt;Tampoco tú&lt;br /&gt;Que eras lo más importante&lt;br /&gt;Y lo menos difícil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LENINISMO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántas veces te vi caminando&lt;br /&gt;por lo senderos de la facultad&lt;br /&gt;en tus blue jeans y tus o key saludando&lt;br /&gt;cuando jugábamos&lt;br /&gt;a los policías de izquierda&lt;br /&gt;y degustábamos la dulce melodía&lt;br /&gt;del catecismo barbado&lt;br /&gt;cuántas veces supe entre cita y cita&lt;br /&gt;que tu aroma estaba escondido&lt;br /&gt;tras tu franela&lt;br /&gt;y que el sudor reluciente de tu frente&lt;br /&gt;cuando echabas discursos&lt;br /&gt;era más importante que el recodo leninista&lt;br /&gt;de tu inefable presencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOLEDITUDINE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La soledad es más imprecación que pena&lt;br /&gt;tierna&lt;br /&gt;puede traspasar el frío del invierno&lt;br /&gt;agresiva&lt;br /&gt;conquista la palabra&lt;br /&gt;Lúbrica&lt;br /&gt;tramonta a un pasado de amores&lt;br /&gt;sin la mínima culpa de los celos&lt;br /&gt;o la intransigente miseria&lt;br /&gt;de la necesidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buttes Chaumont, París, 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESPANTAPÁJAROS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un espantapájaros que duerme&lt;br /&gt;durante la cosecha&lt;br /&gt;tiemblo pensando que llega la noche&lt;br /&gt;y que su sombra de muerte&lt;br /&gt;fustiga el lento crepúsculo&lt;br /&gt;de una tarde soleada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la alta colina de los dioses&lt;br /&gt;que no saben de tontas lujurias&lt;br /&gt;ni de vanas palabras&lt;br /&gt;miro los temerosos pájaros&lt;br /&gt;que huyen de mi y se esconden&lt;br /&gt;picoteando a hurtadillas&lt;br /&gt;toda migaja de esperanza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el negro manto de la noche&lt;br /&gt;cubra el canto de los grillos y las ranas&lt;br /&gt;y poco a poco se amilane el rumor&lt;br /&gt;de la quebrada seca&lt;br /&gt;sabré que el conteo de horas y días&lt;br /&gt;es un acto de fe&lt;br /&gt;que aún puede revelarse&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESPANTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un espantapájaros que duerme&lt;br /&gt;en la azulosa silueta del viento&lt;br /&gt;tiemblo pensando que la noche&lt;br /&gt;llega lentamente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la noche de sombras cuyo eco&lt;br /&gt;presagia la muerte&lt;br /&gt;ni el crepúsculo que medra fatigándose&lt;br /&gt;en desvanecimientos inútiles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo la azarosa mirada del espejo&lt;br /&gt;hacia mis ojos&lt;br /&gt;esperando la noche&lt;br /&gt;esperando la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUNESTIDAD&lt;br /&gt;« Midi, roi des étés como&lt;br /&gt;cantaba el criollo francés »&lt;br /&gt;Rubén Darío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sur es un milagro&lt;br /&gt;de estrellas semiciegas&lt;br /&gt;el llano aparición&lt;br /&gt;de un sielncio sin fines&lt;br /&gt;caminando por la suave ladera&lt;br /&gt;junto a toretes y potros&lt;br /&gt;cambié mi fracaso&lt;br /&gt;por un brochazo de funesta hartera&lt;br /&gt;soy oscuro&lt;br /&gt;siniestro como un cuervo&lt;br /&gt;mi sudor hiede a huesa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOALLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La toalla te conoce más&lt;br /&gt;Que el amante o la amante&lt;br /&gt;Solícita&lt;br /&gt;Frota tu cuerpo&lt;br /&gt;Explora tu cuello&lt;br /&gt;Tus muslos&lt;br /&gt;Tu pecho&lt;br /&gt;Guardando el secreto de tu desnudez&lt;br /&gt;En su tranquilo y sutil anonimato&lt;br /&gt;Siempre espera colgada&lt;br /&gt;- y tal vez sucia –&lt;br /&gt;la oportunidad de poseerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buttes Chaumont, París, 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GALOPE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alazanes rusios cruzaron la pradera&lt;br /&gt;sin saludos&lt;br /&gt;sin ceremonias galopantes o crines erectas&lt;br /&gt;pasaron con un mensaje sordo de violines&lt;br /&gt;o viejas constataciones&lt;br /&gt;para humanos sin herraduras&lt;br /&gt;los alazanes dejaron una estela de versos&lt;br /&gt;entre el polvo gitano de los potreros recios&lt;br /&gt;y sin embargo anunciaron solemnes&lt;br /&gt;con sus gaznates secos y oloroso el estiércol&lt;br /&gt;de su escogido atuendo&lt;br /&gt;que la hora llegaba de galopar al viento&lt;br /&gt;sin tenis ni naufragios ni alientos&lt;br /&gt;en la esquina barroca de aquel mantel sereno&lt;br /&gt;donde platos y sierpes&lt;br /&gt;convivieron gritando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EQUIVOCACIONES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Equivocada sería toda penuria&lt;br /&gt;si no reflejara entereza&lt;br /&gt;he sido el último en reconocer&lt;br /&gt;mis pecados y mis pavores&lt;br /&gt;el primero en negarlos&lt;br /&gt;la vida es sucesión de tontas evasiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo&lt;br /&gt;aún tengo deseos de vivir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MI OFICIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdí la destreza en el oficio&lt;br /&gt;Poeta de palabra de afuera para adentro&lt;br /&gt;No de adentro hacia afuera&lt;br /&gt;Cubriéndome de risas de rictus de patrañas&lt;br /&gt;De sutiles manías de abollados complejos&lt;br /&gt;Monumento a la gloria de los pequeños círculos&lt;br /&gt;Perdí el aroma verde de nísperos y guamos&lt;br /&gt;El azul espumoso de todos los deseos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me llené de arrugas interiores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A LOS 25&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se precisa acabar con la cuenta de los días&lt;br /&gt;esa ansiosa e ilímite matemática de la vida&lt;br /&gt;que atraviesa la digestión&lt;br /&gt;en la esquina contigua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olvidarse de arrugas potenciales&lt;br /&gt;y saludos forzados&lt;br /&gt;tener la seguridad del goce&lt;br /&gt;frente a cualquier sábana blanca&lt;br /&gt;aunque ésta nos invite a la timidez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contar los años&lt;br /&gt;apagar las velas del cumpleaños&lt;br /&gt;invitar los amigos a la celebración&lt;br /&gt;es una forma elegante&lt;br /&gt;demasiado elegante&lt;br /&gt;de dosificar la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 de septiembre de 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESCRIBIRTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribirte sería una claudicación&lt;br /&gt;tan vergonzosa como nuestra mutua entrega&lt;br /&gt;¿Cómo fue posible&lt;br /&gt;que tus labios desearan&lt;br /&gt;mis labios&lt;br /&gt;en medio de los Bee Gees ?&lt;br /&gt;¿Estaremos locos quizás&lt;br /&gt;desvirolados&lt;br /&gt;hundidos en la frivolidad ?&lt;br /&gt;¿Seremos tan insignificantes&lt;br /&gt;que la trascendencia&lt;br /&gt;parece impostura&lt;br /&gt;y toda declaración amorosa&lt;br /&gt;« parte » de guerra ?&lt;br /&gt;¿O tal vez la vida&lt;br /&gt;está en el jardín escondido&lt;br /&gt;de nuestra odiosa cotidianidad ?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buttes Chaumont, París, 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ROMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supe de Roma una antigua noche&lt;br /&gt;De fríos azahares y egregios monumentos&lt;br /&gt;Piazza Navona en plena befana&lt;br /&gt;Supe por ejemplo de roídos drogadictos&lt;br /&gt;Vendiendo sus almas al borde de un túnel&lt;br /&gt;Supe de bendiciones y de niños papales&lt;br /&gt;Cruzando en va-y-viene las empedradas calles&lt;br /&gt;Y la helada fuente centenaria&lt;br /&gt;Supe de muchas voces juntas desparramadas&lt;br /&gt;Crujientes veleros de papel&lt;br /&gt;Y luces suaves que alumbraban mi alma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va bene, embluyinadas canciones tiritantes&lt;br /&gt;spinellos bombones carteras de cuero&lt;br /&gt;Y guantes y bufandas&lt;br /&gt;Así supe de Roma un jueves friolento&lt;br /&gt;En Piazza Navona con vino blanco&lt;br /&gt;Y muchas ilusiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRIALDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuiste fría hoy&lt;br /&gt;mañana cuando hablemos&lt;br /&gt;caerá tu inevitable máscara&lt;br /&gt;te invito al amor&lt;br /&gt;como un comandante en retirada&lt;br /&gt;de la vida&lt;br /&gt;que sólo sabe de palpitaciones&lt;br /&gt;estremecimientos&lt;br /&gt;y caricias desiguales&lt;br /&gt;mañana en la tarde&lt;br /&gt;sabré entonces quién eres&lt;br /&gt;cómo vistes&lt;br /&gt;sabré también&lt;br /&gt;cuál sendero dorado&lt;br /&gt;cuál caléndula&lt;br /&gt;cuál beso súbito&lt;br /&gt;romperá la bruma&lt;br /&gt;de mi eterna tristeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buttes Chaumont, París, 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ERÓTICA II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(prolegómenos a una posibilidad eterna)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos amores posibles no han deambulado&lt;br /&gt;por la calle contigua a la memoria&lt;br /&gt;de tus frustraciones ?&lt;br /&gt;preguntó un viejo poeta a los jóvenes&lt;br /&gt;kavafianos y lelos de Recife.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una tarde cuyo sol tenía viso&lt;br /&gt;de ilímite llanura y perifrástico verso&lt;br /&gt;entre vías&lt;br /&gt;y hombres sin rumbo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos amores posibles no estarán&lt;br /&gt;en la flor de tu labio&lt;br /&gt;esperando buscándote quizás&lt;br /&gt;para compartir una alborada de tu cuarto&lt;br /&gt;y acariciar tus labios carnosos&lt;br /&gt;con la gracia de los pelícanos ?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos amores no estarán hoy encerrados&lt;br /&gt;en un apartamento&lt;br /&gt;tomando un café mate o una aromática&lt;br /&gt;sin imaginar que tú puedes ser&lt;br /&gt;amante frontal&lt;br /&gt;a la medida&lt;br /&gt;de nuestros desconocimientos ?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buttes Chaumont, París, 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MANIZALES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Francisco Noreña Salazar&lt;br /&gt;No mártir de la revolución sino de la tristeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las calles empinadas fortalecieron mis pantorrillas&lt;br /&gt;Aunque mis bíceps y dorsales quedaran en ciernes&lt;br /&gt;Lindo era caminar por esas enredaderas asfaltadas&lt;br /&gt;Al final de las cuales siempre había un bar amigo&lt;br /&gt;O una Cleonice dispuesta a saludarte&lt;br /&gt;Llovía y no estancaba en las aceras&lt;br /&gt;Sino que se vertía por las faldas&lt;br /&gt;El atrabiliario blanco de los tres nevados&lt;br /&gt;Todo era bello entonces tanto&lt;br /&gt;Que bajo las araucarias de la catedral más grande del mundo&lt;br /&gt;Los sacerdotes y los comunistas&lt;br /&gt;Encontraban santa una ciudad milagro&lt;br /&gt;Y el alcalde entendía al revolucionario&lt;br /&gt;Como la abuela la secreta mentira de la horizontalidad&lt;br /&gt;No había pues infamia allí&lt;br /&gt;O al menos así creíamos los que de ella&lt;br /&gt;Fuimos víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buttes Chaumont, París, mayo de 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MENINA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- movimiento lento y macarrónico -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La limpia menina brinca juguetona entre las chimeneas&lt;br /&gt;de aquella ciudad desconocida&lt;br /&gt;con torrecitas de cartón y campanarios de greda&lt;br /&gt;ella todo azul bordado en el azore de cansadas abuelas&lt;br /&gt;zapatea con sus tiernos mocasines de cedro libanés&lt;br /&gt;la última enemistad de los grandes&lt;br /&gt;Es un sereno presagio de campanillas macarrónicas&lt;br /&gt;desafío a los tamaños normales&lt;br /&gt;peinadita con dientes de carey&lt;br /&gt;la menina saborea la mano de nuestros vecinos&lt;br /&gt;o la tierra empantanada de los parvularios&lt;br /&gt;ella todo brocado retró&lt;br /&gt;enagua básica de seda&lt;br /&gt;llegará por la noche a mover la campana&lt;br /&gt;y a saludar el gozoso entrevere de los cuerpos durmientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANCIANOS BEBIENDO A ORILLAS DE LA ALBERCA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos ancianos de bufanda grasosa&lt;br /&gt;no saben subir por las liquenizadas&lt;br /&gt;escalinatas de mi edificio&lt;br /&gt;saben entre un murmullo de recuerdos&lt;br /&gt;relatar la memoria de otros días atenuantes&lt;br /&gt;de otras mesas repletas con copas&lt;br /&gt;y tiernas caricias acrisoladas.&lt;br /&gt;Saben saben de otro verde acariciando los paisajes&lt;br /&gt;sin la trepidante hediondez de los camiones&lt;br /&gt;o la desesperante alusión a la semilogía de los gustos.&lt;br /&gt;Aquellos ancianos que vi tantas veces&lt;br /&gt;entreverados en las paredes de la noche&lt;br /&gt;discutiendo sobre un tubo filtrante&lt;br /&gt;o una gotera inoportuna en el switch de la ausencia&lt;br /&gt;sólo saben de aquel olor de la tarde&lt;br /&gt;aquel paladear de viejos steaks&lt;br /&gt;y los gastados lamentos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde los he visto en la alberca&lt;br /&gt;mirándome lelos&lt;br /&gt;como si mis cintillas rojas adosadas al cuello&lt;br /&gt;no fueran presagio de otro mundo&lt;br /&gt;sino la incesante acusación de la sutil inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;ANIMAL SIN TIEMPO&lt;br /&gt;(1993-2003)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUEGO DE AMAZONAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Máquinas al amanecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos en cierta luminosa morada&lt;br /&gt;mudos por el esplendor del encuentro&lt;br /&gt;desnudos sobre la alfombra roja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el nuevo día con sus pájaros verdes&lt;br /&gt;golpeaba paredes blancas y un ajetreo de árboles&lt;br /&gt;en el ciego instante removía las hojas del otoño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos -conejillos de Indias- entre miradas nítidas&lt;br /&gt;sin una palabra mirándose sobre lejanas músicas&lt;br /&gt;extrañas olas de minutos -palpitaciones-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desnudos como ciertas máquinas al amanecer&lt;br /&gt;en su óxido innecesario -en su hidra repetida-&lt;br /&gt;perdidos cual millones en el otro hemisferio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mudos con venas a punto de estallar solitarias&lt;br /&gt;para alargar la noche o huir del abismo&lt;br /&gt;en la inútil quimera de impedir el desquicio&lt;br /&gt;de añejas aguas -de petrificados aluviones-&lt;br /&gt;que arrasan sin piedad cada milagro anunciado&lt;br /&gt;en habitaciones como pesadillas de perfección&lt;br /&gt;o en vanas estancias a donde se llega sin saber&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraño mineral&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío citadino invita&lt;br /&gt;al viejo juego de las manos&lt;br /&gt;cuyas líneas se leen entre cenizas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El austero sonido de la lluvia&lt;br /&gt;o el crujir de la leña en chimeneas&lt;br /&gt;acompaña su cántico de cuerpos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué extraño mineral de tierra fría&lt;br /&gt;se inyecta en esos albos senos&lt;br /&gt;poblados de venas sin latidos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De dónde viene la furia de esos besos&lt;br /&gt;sobre la paja de un establo&lt;br /&gt;que ni un solo caballo ya recuerda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hielo de la noche resucita&lt;br /&gt;inquieto en el instante de su encuentro&lt;br /&gt;mientras explota el grito de la hiena&lt;br /&gt;Y se diluye en sombras ese cuerpo&lt;br /&gt;con sus muslos enhiestos en la noche&lt;br /&gt;contra manos que buscan yacimientos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde encontrar razones vegetales&lt;br /&gt;y líquenes en ciertos intersticios&lt;br /&gt;rellenos de muerte agazapada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada ha ocurrido aquí donde todo sucede&lt;br /&gt;en décadas sin nombre ni destino&lt;br /&gt;que aúllan de soledad en las esquinas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada sombra partió hasta su sepulcro&lt;br /&gt;y seguirán partiendo hacia sus tumbas quienes&lt;br /&gt;pueblan noches hastiadas de cuchillos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuego de amazonas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una serpiente cruza la manigua&lt;br /&gt;y vapores de tarde humedecen las pieles&lt;br /&gt;de quienes huyen entre el verde follaje&lt;br /&gt;cargados de alacranes sin ojos y con venas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mulata boga hacia la ciénaga&lt;br /&gt;donde moran las iguanas de su inútil deseo:&lt;br /&gt;enormes y fugaces reptiles averiados&lt;br /&gt;que chillan en almohadas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el catre marcado por los cuerpos&lt;br /&gt;hallará la paz de las espinas&lt;br /&gt;y un mordisco en la nuca hará brillar sus ojos&lt;br /&gt;de loca en el sanguíneo crepúsculo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuantas manos recorrieron sus muslos&lt;br /&gt;donde perdidas bocas signaron su derrota&lt;br /&gt;ávidas de un placer que nadie anota&lt;br /&gt;en la vieja bitácora del uso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las boas a lo lejos atisbantes se yerguen&lt;br /&gt;cascabeles resuenan en la negra hondonada&lt;br /&gt;donde las aves muerden sus pescuezos&lt;br /&gt;y perecen ahogadas en estanques&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ningún amor se escribe con palabras&lt;br /&gt;cuando el loro repite maldiciones&lt;br /&gt;de marineros lúbricos tras negras&lt;br /&gt;entre insaciables cánticos de insectos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ars mexica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscura india con sus gruesos labios&lt;br /&gt;nombra los secretos de su raza&lt;br /&gt;junto al soporte ritual del sacrificio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el moderno templo de antropología&lt;br /&gt;niños de la noche prehispánica&lt;br /&gt;corren avorazados entre mariposas&lt;br /&gt;tras sus piernas de piedra semiocultas&lt;br /&gt;por la extremada minifalda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habla con la seguridad de su belleza&lt;br /&gt;su firme seno entre la blusa verde&lt;br /&gt;mientras el sol de julio cruza las ventanas&lt;br /&gt;y roza los pies de la Coatlicue&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Negra y porosa la piedra del Popocatepetl&lt;br /&gt;labrada en su delirio por Mexicas&lt;br /&gt;absorbe su docta clase autóctona&lt;br /&gt;en la lengua brutal de su Cervantes&lt;br /&gt;Aceites de su piel indígena&lt;br /&gt;humedecen las rutas de su cuerpo&lt;br /&gt;y Tláloc -Dios de lluvia- languidece&lt;br /&gt;entre secos arbustos que se encienden&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lecho de daturas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La araña de su cuerpo dorado&lt;br /&gt;sobre el túmulo de seda&lt;br /&gt;convoca a cierto rito de esta carne&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno a uno en su lecho de daturas&lt;br /&gt;conoció la mirada de cristales&lt;br /&gt;la febril inyección de su veneno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada quien esperaba en la ribera&lt;br /&gt;el signo de su feroz llamado&lt;br /&gt;y locos cual súcubos volvíamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A devorar su cuerpo y a gritar en la sombra&lt;br /&gt;la dicha de ser nadie entre sus brazos&lt;br /&gt;ajenos ya al bullicio de los puertos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nubes devoradas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie en la vieja estación abandonada&lt;br /&gt;verá su rostro hundido en la penumbra&lt;br /&gt;junto a la tumba sin busto sin lira ni laureles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obstinada en la tarde la mujer vaga sola&lt;br /&gt;y su olor se dispersa en los jardines&lt;br /&gt;donde sus largos muslos inquietan tulipanes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antígona con nubes devoradas&lt;br /&gt;su aroma para nadie en un estanque sin horas&lt;br /&gt;Ifigenia de fuego su carne enloquece al pez espada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visiones que los tiempos no diluyen ni sacian&lt;br /&gt;de esas hembras nupciales en sandalias&lt;br /&gt;cubiertas de sudores marinos y aroma de daturas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felina bestia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra mujer trae su aguja&lt;br /&gt;y cada monje lívido en secreto&lt;br /&gt;el venablo recibe entre sus cánticos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la tarde es gris y huracanada&lt;br /&gt;en los lejanos valles y las sierras&lt;br /&gt;misántropos se inyectan el narcótico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie pinta en el bosque a la felina bestia&lt;br /&gt;que ruge en las cañadas cristalinas&lt;br /&gt;sólo espera su garra sobre el cuerpo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros perdidos que buscan la granada&lt;br /&gt;o beben de líquenes o musgos&lt;br /&gt;mueren de sólo imaginarla entre sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intemperie&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo la ciudad con sus luces cruzadas&lt;br /&gt;contra la bruma suave entre los cerros&lt;br /&gt;y una mujer tiritando de frío&lt;br /&gt;Ídolo fugaz de religiones muertas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos sonaban como palpitaciones&lt;br /&gt;de un pájaro ancestral con alas de beduino&lt;br /&gt;mientras arterias locas de sangres disparadas&lt;br /&gt;unían cuerpos entre aires de estepa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diosa de sol perdida en plenilunio&lt;br /&gt;negra y menuda maga simultánea&lt;br /&gt;inútil garra sin felino ni presa&lt;br /&gt;en la helada intemperie lunática&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asalto nocturno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asaltado grita en la gélida noche&lt;br /&gt;y rueda por escalas nauseabundas&lt;br /&gt;donde un cráneo vierte la sangre de la patria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus gemidos ascienden hasta el Hotel del Parque:&lt;br /&gt;en el 604 un hombre tembloroso inhala paranoias&lt;br /&gt;y muerde sus almohadas entre oscuras cenizas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un mar de cemento tapizado de líquenes&lt;br /&gt;el moribundo extiende su mano hacia la nada&lt;br /&gt;y los amantes lamen los muslos del hastío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gritos en las esquinas de locos drogadictos&lt;br /&gt;en el espacio de la ciudad maldita&lt;br /&gt;recuerdan al poeta la triste letanía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del ciervo asesinado o la ninfa desnuda&lt;br /&gt;cuyos líquidos solos como muros de llanto&lt;br /&gt;colman huecos parduscos de alegres calaveras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valery Larbaud en Cartagena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valéry Larbaud pernocta en Cartagena&lt;br /&gt;y en el Hotel Colón mastica sus murallas&lt;br /&gt;mientras Fermina colecciona relojes&lt;br /&gt;traídos a su estancia desde Brujas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El motivo es su amor por la marquesa&lt;br /&gt;casada ya y cuyo esplendor se agota&lt;br /&gt;en terribles silencios y dolores&lt;br /&gt;calmados por un clown con anestesia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Monsieur Larbaud delira entre sus ánimas&lt;br /&gt;nombrando calles y cañones mustios&lt;br /&gt;atado a la quimera de un ido amor&lt;br /&gt;cuyas cenizas viajan a Goa en trasatlántico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche volverá a sus aposentos&lt;br /&gt;donde el confort no calma sus tristezas&lt;br /&gt;y la imposible bella sólo será la parca&lt;br /&gt;que hace mucho trenzó su inútil pluma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el primero ni el último&lt;br /&gt;pero teje su vida con palabras&lt;br /&gt;que son algo veneno y otro tanto son miedo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el iluminado príncipe loco viudo&lt;br /&gt;que explota en puentes sobre ríos muy mansos&lt;br /&gt;por avenidas de ciudades ancladas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preso por la desnuda que anuncia el nuevo invento&lt;br /&gt;mientras cinco patrullas recorren extramuros&lt;br /&gt;con estranguladores e infames cuchilleros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene ojos desorbitados cigarrillo entre dedos&lt;br /&gt;un trago en cierta esquina sobre barras untadas&lt;br /&gt;es el desconsolado con cabellos estúpidos&lt;br /&gt;transeúnte en la noche con su cuerpo de fiera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A dónde va? ¿Quién es?&lt;br /&gt;sube escaleras de edificios enfermos&lt;br /&gt;y mujeres lo esperan entre músicas&lt;br /&gt;listas a devorarlo atadas a leyendas&lt;br /&gt;de libertinos en castillos de sexo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a estar lejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a estar lejos&lt;br /&gt;capas concéntricas de lejanía&lt;br /&gt;lejos de donde estabas lejos&lt;br /&gt;Un mar como foso o muralla&lt;br /&gt;y desde una torre gritar contra la mar&lt;br /&gt;Lejos siempre imperceptible&lt;br /&gt;fantasma de viajero que huye&lt;br /&gt;y huirá hasta el fin&lt;br /&gt;¿Huir de quién? ¿De qué?&lt;br /&gt;¿Quién eres? ¿Un espectro?&lt;br /&gt;¿Una máscara? ¿Una ficción?&lt;br /&gt;Arido como un cactus&lt;br /&gt;resbaloso como un líquen&lt;br /&gt;oculto cual musgo&lt;br /&gt;de donde bebe el eremita&lt;br /&gt;En el último lugar&lt;br /&gt;lejos siempre lejos&lt;br /&gt;lejos de donde estabas lejos&lt;br /&gt;Lejanía concéntrica y laberíntica&lt;br /&gt;Hasta no ser&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris, 1998&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de Aleshinsky&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera una muchacha blanca&lt;br /&gt;cabellera negra&lt;br /&gt;traje rojo y labios fucsia&lt;br /&gt;de espaldas al obelisco egipcio&lt;br /&gt;y a los Campos Elíseos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá el Grand Palais&lt;br /&gt;enorme pastel centenario&lt;br /&gt;bajo el sol de septiembre:&lt;br /&gt;último destello del verano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante ella “velar por la respiración&lt;br /&gt;hasta el último suspiro”&lt;br /&gt;luego de ver a Aleshinsky en el Jeu de Paume&lt;br /&gt;con sus plumas y sus frascos de tinta&lt;br /&gt;calígrafo inventor de muchachas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bella escarba en su bolso&lt;br /&gt;y después hojea el catálogo&lt;br /&gt;en los viejos bancos verdes del deseo&lt;br /&gt;sin saber que la devoro con palabras&lt;br /&gt;mientras su pelo desordenado&lt;br /&gt;vuela y juguetea con el mes de septiembre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer color fucsia pronta a flotar&lt;br /&gt;entre sedas y elevarse a la luna&lt;br /&gt;Orquídea de fuego olorosa a cuerpo necesario&lt;br /&gt;a fértiles aromas de silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo después de Aleshinsky o antes o nunca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris, 22 de septiembre 1998&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiración y otoño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay respiración, hay viento otra vez.&lt;br /&gt;El devaluado crepúsculo vuelve a tener sentido.&lt;br /&gt;Un primer halo de otoño asoma por la arboleda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirada y hastío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ha desaparecido el hastío?&lt;br /&gt;¿Dónde se esconde ahora?&lt;br /&gt;¿En algún pliegue de la carne&lt;br /&gt;junto a sucias atarjeas?&lt;br /&gt;¿Mira acaso desde el Obelisco egipcio&lt;br /&gt;o acecha en el Jardin des Tuileries?&lt;br /&gt;El hastío está junto a los que se besan&lt;br /&gt;o tras perfumadas mujeres cuyas faldas vuelan&lt;br /&gt;seguidas de cabelleras negras&lt;br /&gt;El hastío puede estar escondido en el sol&lt;br /&gt;y en el estupor de palpitar y amar&lt;br /&gt;cualquier tarde de otoño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris, 1998&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera tarde en Rabat&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cae el sol sobre el verde y arbolado Rabat&lt;br /&gt;ondea la bandera de la patria lejana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantan los pájaros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las rosas de Marruecos&lt;br /&gt;esparcen su inconfundible aroma&lt;br /&gt;Intenso es el mensaje de sus pétalos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sabia arena del desierto&lt;br /&gt;impregna todo de calma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cipreses&lt;br /&gt;Araucarias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rabat, 1998&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso por Coimbra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fresco aire de Coimbra bajo el sol.&lt;br /&gt;Caluroso aroma de la tarde.&lt;br /&gt;Luminosidad y palmeras bajas ante el firmamento.&lt;br /&gt;Todo ello cruzado por el tren Oporto-Lisboa,&lt;br /&gt;fruto maduro de añejos sueños.&lt;br /&gt;Pese a que intentaste besarla frente al Duero,&lt;br /&gt;la bella ha aceptado viajar contigo hacia Lisboa.&lt;br /&gt;Entonces el vagón está lleno de complicidad y esperanza.&lt;br /&gt;La colega de oscuros lentes escribe cartas de amor&lt;br /&gt;y Portugal ya no es sólo un nombre lleno de mares&lt;br /&gt;y ruinas espléndidas.&lt;br /&gt;Su cuerpo delgado latinoamericano sabe a Coimbra&lt;br /&gt;y se conjuga y se bebe con translúcido Oporto.&lt;br /&gt;El cuerpo de la viajera con camiseta blanca,&lt;br /&gt;jeans y sandalias, levita en la tarde de Coimbra.&lt;br /&gt;Y el corazón ardiente vuelve a pulsar&lt;br /&gt;con la energía de cierta arqueológica adolescencia.&lt;br /&gt;Entre su aroma también escribo cartas de amor y poemas.&lt;br /&gt;El aire añejo portugués vuela sobre la planicie&lt;br /&gt;rota por chimeneas de abandonadas fábricas&lt;br /&gt;o impregna la maleza que repta entre rieles.&lt;br /&gt;¡Antiguo es tu nombre, Coimbra, como antigua la palabra amor!&lt;br /&gt;Mansa la plenitud de la tarde, cuando se bebe&lt;br /&gt;el inmerecido milagro del viaje junto a la viajera deseada.&lt;br /&gt;Las palabras no bastan para cantarte entonces, Portugal,&lt;br /&gt;si tu sonido viene acompañado del deseo.&lt;br /&gt;El corazón pulsa ante el antiguo esplendor&lt;br /&gt;y por los vagones&lt;br /&gt;el aire embriagante de viejos vinos se adueña de ti.&lt;br /&gt;¿Es eso amor?&lt;br /&gt;Viajas a lo soñado a través de la eterna huida.&lt;br /&gt;Y la palabra Portugal se conjuga con los labios de la viajera.&lt;br /&gt;Y la noción de imperio marino viaja entre sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tren Oporto-Lisboa, 1998&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tour/Retour&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;El extraño recurso de volver a la llama&lt;br /&gt;para probar fortalezas de tensa piel vivida&lt;br /&gt;y tras la prueba recorrer espacios proyectados:&lt;br /&gt;la iglesia barroca de Santo Domingo&lt;br /&gt;donde fluye la música del juicio final&lt;br /&gt;entre sus propios torcidos caracoles&lt;br /&gt;o la calle de comienzos de siglo aún más vieja&lt;br /&gt;cubierta por la luz de este 15 de junio&lt;br /&gt;donde pululan vendedores de baratijas y serpientes&lt;br /&gt;y pasan cuerpos con cientos de hormigas inyectadas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es otra vez el túnel y la arteria&lt;br /&gt;el conjuro que brota de los murales de Rivera&lt;br /&gt;cubiertos ya por vendas y gasas profilácticas&lt;br /&gt;aptas para curar toda enfermedad de la belleza&lt;br /&gt;entre un olor de químicos que disuelven&lt;br /&gt;la herrumbre la terrible infección de los años&lt;br /&gt;Y allá las monjas coronadas&lt;br /&gt;entre sótanos recién levantados&lt;br /&gt;y ese olor de tierra prehispánica&lt;br /&gt;mientras los albañiles juegan dominó&lt;br /&gt;y se dejan desear por viejos homosexuales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia la plaza de Santo Domingo&lt;br /&gt;la casa donde murió Manuel Acuña&lt;br /&gt;y junto a la pared los cuerpos incapaces de ignorar&lt;br /&gt;a los transeúntes sonámbulos con aire de momias&lt;br /&gt;los cuerpos de quienes se poseyeron y con necedad&lt;br /&gt;vuelven a recorrer la huella de su loca tropelía&lt;br /&gt;la piel como un perfecto hallazgo&lt;br /&gt;cada poro exacto en su reacción cada negro cabello&lt;br /&gt;cada diente cada pequeño pliegue consumido&lt;br /&gt;cada saliva cada olor buscando su volátil reacción&lt;br /&gt;por las escaleras del caótico hotel Altazor&lt;br /&gt;o por la vieja Aduana y las arcadas coloniales&lt;br /&gt;y los edificios de los años 20 aún no restaurados&lt;br /&gt;donde en un balcón hay plantas florecidas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El torturado fuego&lt;br /&gt;las llamas de la Santa Inquisición&lt;br /&gt;deseosas allí como hace 300 años&lt;br /&gt;o los fantasmas de la monja o el abate&lt;br /&gt;que cruzan sin pisar&lt;br /&gt;volando hacia una epifanía de gritos de candela&lt;br /&gt;mientras el condenado expira&lt;br /&gt;con su piel hecha de carbón solitario&lt;br /&gt;humareda de carne calcinada&lt;br /&gt;pliegues que brotan&lt;br /&gt;y dejan ver vísceras sanguinolentas&lt;br /&gt;entre curiosos que vuelven&lt;br /&gt;a su vieja diafanidad de nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle Belisario Domínguez&lt;br /&gt;junto a pequeñas imprentas&lt;br /&gt;de tarjetas inútiles o invitaciones a bautizos&lt;br /&gt;de niños recién asfixiados&lt;br /&gt;otra vez corazones palpitando&lt;br /&gt;cuerpos entrelazados manos atadas&lt;br /&gt;risas bajo las cúpulas&lt;br /&gt;y luego&lt;br /&gt;el extraño recurso de volver a la llama&lt;br /&gt;para probar allí la fortaleza&lt;br /&gt;de esas tensas pieles condenadas&lt;br /&gt;el eterno retorno como un enorme discurso de tuercas&lt;br /&gt;invadidas por violetas&lt;br /&gt;el sabor intacto de esas bocas&lt;br /&gt;el aroma de esos cabellos&lt;br /&gt;que ya no son los mismos cabellos&lt;br /&gt;de esas células que no son las mismas células&lt;br /&gt;pero que se acomodan al molde de su única derrota&lt;br /&gt;poblándose de vendas con la inyección fija y persistente&lt;br /&gt;en fatigadas camas de ruinosos hoteles citadinos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de México (1990-1993)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;ANIMAL SIN TIEMPO&lt;br /&gt;(1993-2003)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIAJES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NADA PERPETUA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eneas: no llegaste aún del largo viaje&lt;br /&gt;no fundaste ciudad alguna&lt;br /&gt;ni amada tuya se incineró en la playa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observa a las gaviotas volar tras la nao&lt;br /&gt;a los peces juguetear sobre las espumas&lt;br /&gt;o escucha el silbido inteligente de los delfines&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada quedará de tu aventura: sólo cenizas a tu alrededor&lt;br /&gt;vuelve entonces a tus orígenes aunque sea tarde&lt;br /&gt;y chilla en la aldea o en tu proa de vanidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VOLVER A ESTAR LEJOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a estar lejos&lt;br /&gt;capas concétricas de lejanía&lt;br /&gt;lejos de donde estabas lejos&lt;br /&gt;Un mar como foso o muralla&lt;br /&gt;y desde una torre gritar contra la mar&lt;br /&gt;Lejos siempre imperceptible&lt;br /&gt;fantasma de viajero que huye&lt;br /&gt;y huirá hasta el fin&lt;br /&gt;¿Huir de quién? ¿De qué?&lt;br /&gt;¿Quién eres? ¿Un espectro?&lt;br /&gt;¿Una máscara? ¿Una ficción?&lt;br /&gt;Árido como un cactus&lt;br /&gt;resbaloso como un líquen&lt;br /&gt;oculto cual musgo&lt;br /&gt;de donde bebe el eremita&lt;br /&gt;En el último lugar&lt;br /&gt;lejos siempre lejos&lt;br /&gt;lejos de donde estabas lejos&lt;br /&gt;Lejanía concéntrica y laberíntica&lt;br /&gt;Hasta no ser&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DOLOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál otro dolor más intenso que este&lt;br /&gt;cuando para abordarlo se te otorga&lt;br /&gt;la más absoluta lucidez&lt;br /&gt;como si de repente se te dotara&lt;br /&gt;de los más amplios y vastos sentidos&lt;br /&gt;de las más agudas e implacables sabidurías&lt;br /&gt;Así el dolor es más eterno&lt;br /&gt;la herida más amplia&lt;br /&gt;la amplitud del desastre más devastadora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARENA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sanar Curar Aliviar&lt;br /&gt;el dolor imposible en el alma&lt;br /&gt;la herida aún más intensa&lt;br /&gt;o la prueba el examen&lt;br /&gt;del más alto demiurgo&lt;br /&gt;implacable en sus signos&lt;br /&gt;mas frios aún&lt;br /&gt;que el más helado iceberg antártico&lt;br /&gt;¿Desde dónde te prueba y te examina?&lt;br /&gt;¿Adónde quiere llevarte?&lt;br /&gt;¿Que ley pretende revelar entre la arena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONEXION DIRECTA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conexión directa con el misterio&lt;br /&gt;iluminación permanente de la saudade&lt;br /&gt;Bebes ya el estupor de lejanos siglos idos&lt;br /&gt;y viajas por el país de los viajeros&lt;br /&gt;al lado de Vasco da Gama y Magallanes&lt;br /&gt;Tantos mares y otros siglos reposan&lt;br /&gt;lejos de lo innombrable&lt;br /&gt;aquello que nadie osa decir&lt;br /&gt;Voces fantasmales de viajeros&lt;br /&gt;ajetreo de puertos&lt;br /&gt;inestabilidad de las naos&lt;br /&gt;fatiga de los rieles&lt;br /&gt;humareda de trenes para cuento&lt;br /&gt;pátina de siglos en paredes salitrosas&lt;br /&gt;En la arboleda tupida&lt;br /&gt;en los maduros viñedos&lt;br /&gt;en el barro rojo&lt;br /&gt;en las espigas ladeadas&lt;br /&gt;en los depósitos de cables y vigas de Soure&lt;br /&gt;en los silos de Soure&lt;br /&gt;suena el timbre de las estaciones&lt;br /&gt;Trigo pino chillido de la locomotora&lt;br /&gt;arbustos enanos como rebeldes calcinados&lt;br /&gt;aún suplicantes desde el fuego&lt;br /&gt;mientras el buey bufa y huye con su pesada carga&lt;br /&gt;de tallos retorcidos&lt;br /&gt;Y el sol desde siempre nutriendo tierras&lt;br /&gt;y campos horadados por la cruel herida del cemento&lt;br /&gt;Conexión inmediata con el estío&lt;br /&gt;y el ocre amarillento de la vid y la humildad de la huerta&lt;br /&gt;cementerio de llantas negras y muertas&lt;br /&gt;castillos medievales de Pombal&lt;br /&gt;Palacetes verdes y buganvillas de verano&lt;br /&gt;techumbres de Leja rematadas por agujas&lt;br /&gt;cabras besos viento&lt;br /&gt;besos muerte carne&lt;br /&gt;deseo besos nubes nada&lt;br /&gt;convocados por el demiurgo ebrio que se esconde&lt;br /&gt;entre derruidas tapias y roba calabazas que maduran&lt;br /&gt;en corredores mientras el loco esquizoide&lt;br /&gt;Rui Manuel da Silva pide limosna para su madre enferma&lt;br /&gt;Conexión inmediata Conexión inmediata&lt;br /&gt;que cruza puentes y túneles de V. Franca de Xira&lt;br /&gt;El público agolpado en las estaciones&lt;br /&gt;y el Tajo por fin amplio suave salpicado de mansas aves flotantes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tren Oporto-Lisboa, 20-X-98&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRANVIA FANTASMA DE LISBOA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con sonidos eléctricos de otro siglo&lt;br /&gt;emitidos por almas naufragadas en Atlánticos&lt;br /&gt;Fantasmas de Chiado&lt;br /&gt;armatostes dinosáuricos&lt;br /&gt;que bajan y suben por callejuelas&lt;br /&gt;asustando al niño que aún nos queda&lt;br /&gt;Juguetes absurdos de un demiurgo loco&lt;br /&gt;frente al Tajo y el mar&lt;br /&gt;Tranvías de Lisboa&lt;br /&gt;desde Govea do mar os veo subir ágiles&lt;br /&gt;y bajar desbocados y locos&lt;br /&gt;Ha llegado la noche&lt;br /&gt;los últimos gajos amarillos&lt;br /&gt;magentas ocres azules del crepúsculo se han ido&lt;br /&gt;El tranvía 28 de otro siglo da paso a uno moderno&lt;br /&gt;y luminoso cubierto de publicidad&lt;br /&gt;Adentro del 28 hay luces de otro siglo&lt;br /&gt;en el nuevo neones de clara realidad&lt;br /&gt;Por el Largo do Chiado&lt;br /&gt;suena la noche y se desliza el tiempo como aguas de lluvia&lt;br /&gt;agujas de muerte&lt;br /&gt;anestesia de la tarde&lt;br /&gt;¿A donde van los lisboetas?&lt;br /&gt;¿Dónde quedó el Imperio?&lt;br /&gt;¿Dónde está el Marqués de Pombal?&lt;br /&gt;Hay una locura en estas calles&lt;br /&gt;Un desafío al futuro&lt;br /&gt;permanencia de antiguos desgarramientos&lt;br /&gt;y por eso los rieles siguen ahí como siempre&lt;br /&gt;lisboetas irónicos&lt;br /&gt;rápidos en la subida raudos en bajada&lt;br /&gt;seguros como viejos y expertos mayordomos del desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lisboa, 21-X-98&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿CUAL RUMBO?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces estuvo uno perdido al borde del fin&lt;br /&gt;en la cuerda floja ante el pantano&lt;br /&gt;acechado de cocodrilos y serpientes&lt;br /&gt;O en el desierto amargo&lt;br /&gt;seco temblando de frío en la noche&lt;br /&gt;cuando duermen los alacranes&lt;br /&gt;Sin rumbo alguno joven frágil como la infancia&lt;br /&gt;O en el miedoso caos dominado por fuerzas extrañas&lt;br /&gt;tanto del terrible bien como del mal&lt;br /&gt;Larga vida esta llena de extraños recodos&lt;br /&gt;remolinos&lt;br /&gt;apuesta diaria ante el ciclón&lt;br /&gt;en medio de la balacera arrastrándose cerca de la muerte&lt;br /&gt;halado por ella hasta el origen&lt;br /&gt;Larga sombra a punto de tirarse al río&lt;br /&gt;o dispersarse o correr desolada&lt;br /&gt;corroida por la imperfección del amor&lt;br /&gt;Así cada día una nueva acechanza&lt;br /&gt;la selva la trinchera&lt;br /&gt;Y así sobrevivir una década tras otra&lt;br /&gt;¿Hasta dónde?&lt;br /&gt;Primero rodeado como una extraña joya&lt;br /&gt;mimos peligros mimos&lt;br /&gt;caricias besos&lt;br /&gt;Después solo perdido en el bosque encantado&lt;br /&gt;Y al final viendo idéntica zozobra en los nuevos&lt;br /&gt;sabiendo su larga e inútil carrera&lt;br /&gt;su vasto camino&lt;br /&gt;Y uno ahí tierno y viejo amoroso&lt;br /&gt;con una lágrima en la mejilla&lt;br /&gt;niño final muchacho siempre&lt;br /&gt;hombre mujer animal espíritu&lt;br /&gt;frente a la avenida mojada&lt;br /&gt;los carros pasan todo pasa&lt;br /&gt;otra cerveza&lt;br /&gt;vida aún respiración pálpito&lt;br /&gt;ciudad iluminada en la noche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;REGRESO A TROCADERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es 13 de septiembre de 1998&lt;br /&gt;475 días antes del año 2000&lt;br /&gt;Trocadero está nublado y frío esta tarde&lt;br /&gt;tras de la exposición&lt;br /&gt;¿explosión?&lt;br /&gt;de Boltansky&lt;br /&gt;Escalofriantes fotos de adolescentes suizos muertos hace tiempo&lt;br /&gt;adosadas a puertas de sarcófagos uniformes de metal&lt;br /&gt;Camas cubiertas de sábanas blancas como sudarios&lt;br /&gt;bajo el neón de la anestesia&lt;br /&gt;lechos enfermos catres gélidos&lt;br /&gt;Ropas viejas con olor a tiempo ido&lt;br /&gt;a sudor fiebre muerte&lt;br /&gt;Objetos perdidos cascos sombrillas radios zapatos&lt;br /&gt;paraguas llaveros bacinicas carteras&lt;br /&gt;botas relojes bastones radios&lt;br /&gt;paquetes envueltos en celofán&lt;br /&gt;Cámaras fotográficas muñecas abrigos para niñas&lt;br /&gt;autos de juguete bolsas de dulces corazones perdidos&lt;br /&gt;vidas perdidas tiempo perdido&lt;br /&gt;Es domingo y en lo alto de la Torrre Eiffel&lt;br /&gt;parpadea la gigantesca cuenta regresiva&lt;br /&gt;475 días antes del año 2000&lt;br /&gt;Por el oeste sale un breve destello de sol que golpea la mole&lt;br /&gt;y desaparece entre sus hierros como un espejismo de bronce&lt;br /&gt;En el Museo de Arte Moderno&lt;br /&gt;al salir de la exposición de Boltansky&lt;br /&gt;un video muestra a cierto hombre que tose sin cesar&lt;br /&gt;y se ahoga en su sangre&lt;br /&gt;consumido por una agonía interminable&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris, 1999&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TIEMPOS NO SOLICITADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA LEY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día ya no habrá nada&lt;br /&gt;ni siquiera el silencio más atroz dejará sus murmullos en el hielo&lt;br /&gt;marcados como huellas de olvidados vestigios prehistóricos&lt;br /&gt;o minuciosos caracoles fosilizados en rocas polvorientas.&lt;br /&gt;Un día la imagen se irá difuminando en quienes alguna vez nos vieron o nos poseyeron un instante&lt;br /&gt;Hasta cuando ellos también se difuminen en la niebla de las montañas frías&lt;br /&gt;como apariciones de abuelos asesinados.&lt;br /&gt;La extraña Ley está ahí y palpita en el viento que viene y se choca entre callejones&lt;br /&gt;delimitados por casuchas donde agonizan tías ocultas&lt;br /&gt;y crecen niños cada vez más dementes&lt;br /&gt;cada vez más absurdos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Cristóbal de las Casas, diciembre de 1994&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TIEMPOS NO SOLICITADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna niebla ni siquiera la oscuridad de una tarde húmeda en las alturas de una perdida sierra&lt;br /&gt;Evitarán el dolor de irse poco a poco, día a día, hacia los despeñaderos&lt;br /&gt;Tampoco el sol turístico del mediodía en una ciudad colonial con indígenas descalzos aleja el péndulo afilado que rebana cuerpo y alma&lt;br /&gt;Brotan por las calles réplicas de lo que fuimos hace décadas, iguales en su inocente caminar hacia lo mismo, o hacia donde ya llegamos más sabios o más tontos&lt;br /&gt;Nos miran con la misma pátina demente sobre sus córneas húmedas de primeriza aventura&lt;br /&gt;Extrañados de vernos aquí en su espacio delirante, bajo una luz que es diferente para ellos o para nosotros&lt;br /&gt;Cruzan por las calles y sonríen a los vendedores de artesanías, sin saber aún el largo camino hacia la nada, ajenos a sus próximas arrugas o despechos&lt;br /&gt;Y nosotros como en una nube, experimentados a causa de tanto repetir amaneceres y dichas o fracasos y triunfos mínimos sin sentido&lt;br /&gt;O tal vez más inocentes que nunca, más niños que nunca a medida que llega el fin&lt;br /&gt;Anclados en tiempos no solicitados a nadie&lt;br /&gt;Promovidos por la inercia y la suerte hacia lejanas edades trasegadas&lt;br /&gt;Sin saber que ya caímos hace mucho tiempo en algún recoveco del viaje interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Cristóbal de las Casas, diciembre de 1994&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HUIDOBRO EXPRESS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin preguntémosle a Vicente Huidobro cuál es la&lt;br /&gt;puerta&lt;br /&gt;para huir de la espantosa medianía de estos tiempos&lt;br /&gt;donde cada quien fabrica su pequeña celda&lt;br /&gt;comiéndose las uñas&lt;br /&gt;las piernas juntas&lt;br /&gt;los labios&lt;br /&gt;pálidos&lt;br /&gt;la cara de idiota&lt;br /&gt;aterrorizado por la posibilidad de escribir a gritos&lt;br /&gt;que un caballo blanco ha sido castrado en el establo&lt;br /&gt;mientras el palafrenero sodomizaba a la tía Carmela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin indaguemos sobre los necesarios precipicios&lt;br /&gt;por donde se despeñan los poetas que osan&lt;br /&gt;pasar al otro lado y dejar para siempre&lt;br /&gt;el tan manido crepúsculo&lt;br /&gt;el alba&lt;br /&gt;las palabras inútiles&lt;br /&gt;que extraen de ajados diccionarios y de preceptivas infectas&lt;br /&gt;ayunas de caballos descabezados que vomitan estrellas&lt;br /&gt;y explotan como petardos de lava entre alacranes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin busquemos en un extraño yacimiento prehispánico&lt;br /&gt;vasijas rotas y húmedas en cuyo interior brilla&lt;br /&gt;el fuego fatuo de la infancia o la voz incontenible&lt;br /&gt;de un viejo loro de cuatro patas que canta pasodobles&lt;br /&gt;allí en ese patio de magnolios y nísperos y brevos&lt;br /&gt;donde otrora palpitaba el pitecántropo músico&lt;br /&gt;con sus rituales tambores de agonía&lt;br /&gt;presagiando esta miseria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin señor Huidobro por dónde caminar ahora sin resbalarse&lt;br /&gt;cuáles las formas los oráculos el abracadabra de nuestra poesía dónde los túneles&lt;br /&gt;las criptas&lt;br /&gt;los mágicos sarcófagos&lt;br /&gt;que propiciaban tu delirio intacto de gardenias&lt;br /&gt;dónde por favor dónde señor Huidobro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PEYOTL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gato cruza transparente sobre sofás de líquido&lt;br /&gt;la noche viciosa estalla sobre muelles&lt;br /&gt;y un huracán destroza las horas del desierto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anclada al colchón en las heladas noches del Ajusco&lt;br /&gt;la nube vuela en un tifón de imágenes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elásticos minutos o días interiores se diluyen&lt;br /&gt;sobre vanas paredes con ventanas sin perros&lt;br /&gt;y un ojo en el abismo sobre la urbe loca&lt;br /&gt;salta de techo en techo como bola de goma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de México, octubre 5 de 1992&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CADAVRE EXQUIS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muerto allí como un extraño payaso inmóvil&lt;br /&gt;las manos puestas sobre el cuerpo&lt;br /&gt;inánimes&lt;br /&gt;mientras flores olorosas a fin lanzan sus agujas&lt;br /&gt;sobre cada doliente&lt;br /&gt;contra cada mujer desmemoriada&lt;br /&gt;entre lágrimas de un extraño albor perla&lt;br /&gt;donde se reflejaban sus muslos de aceite&lt;br /&gt;sus contorneadas pantorrillas envenenadas por deseos&lt;br /&gt;recién devoradas sobre sábanas como sudarios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En diagonal un bosque de tallos húmedos&lt;br /&gt;y el muerto en su catafalco de maderas olorosas&lt;br /&gt;tragándose 77 años de vida en un sólo instante&lt;br /&gt;maquillado por crueles necrófilos de levita&lt;br /&gt;entre un tintineo de ambulancias como espinas&lt;br /&gt;y un mar de tías viejas y primos desconocidos&lt;br /&gt;con esa marca innegable de familia en abullonados sofás&lt;br /&gt;y una voz en la capilla mortuoria&lt;br /&gt;una voz endomingada&lt;br /&gt;sacando a relucir sus carcajadas sobre baldosines&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin el muerto ahí presidiendo la fiesta&lt;br /&gt;entre vástagos atolondradados con valeriana&lt;br /&gt;asfixiados por campanas de bronce fundido&lt;br /&gt;deseosos de ahorcarse ahí mismo entre el bullicio&lt;br /&gt;cuando el burócrata de funeraria anuncia&lt;br /&gt;que todo ha llegado a su fin&lt;br /&gt;y es necesario desalojar la sala pues otro&lt;br /&gt;recién embalsamado viene en camino&lt;br /&gt;para su última faena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PREDICCION DE LA RUINA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño vuelve desde sus cenizas&lt;br /&gt;por caminos oscuros entre ángeles&lt;br /&gt;y toca en esa puerta abierta&lt;br /&gt;en pos de una mano que lo salve&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llueve ese martes sobre los aleros&lt;br /&gt;y un viejo de otro tiempo enciende&lt;br /&gt;el griterío de primos en los patios&lt;br /&gt;donde aún huele al guayabo de otro siglo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos las campanas suenan&lt;br /&gt;como heridas en la llaga eterna&lt;br /&gt;de quien vuelve a remover la noche&lt;br /&gt;en estancias con madre sepultada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por zaguanes de madera vieja&lt;br /&gt;gimen abuelas con su misa a cuestas&lt;br /&gt;y un olor a café sana la herida&lt;br /&gt;de una tía solterona y loca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desván del misterio está cerrado&lt;br /&gt;y en su polvo el patriarca se revuelca&lt;br /&gt;al recordar espadas y medallas&lt;br /&gt;de un tiempo hace mucho ido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el umbral la sangre del ahorcado&lt;br /&gt;y en salas sin fin ese chillido del loco mudo&lt;br /&gt;cuyas primas deseó mientras sus novios&lt;br /&gt;las besaban tras puertas corredizas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha vuelto el niño y las maderas crujen&lt;br /&gt;como si savias nuevas inundaran túneles&lt;br /&gt;que el comején cavó en el otro siglo&lt;br /&gt;cuando el país apenas era un sueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sábanas limpias con olor a flores&lt;br /&gt;cama de bronce y un quinqué en la noche&lt;br /&gt;saludaron la recién casada&lt;br /&gt;de un joven padre soñador a cántaros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya viudo el miró hacia los volcanes&lt;br /&gt;con la triste certeza de ese ciclo&lt;br /&gt;que Shopenhauer le enseñó en Saint Moritz&lt;br /&gt;junto a fogosos billaristas liberales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los eclipses pasaron y la niebla cubrió&lt;br /&gt;ciertas estancias donde abuelos&lt;br /&gt;jugaron a las cartas y bebieron&lt;br /&gt;mientras alguien tocaba la guitarra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los terremotos derrumbaron todo&lt;br /&gt;y luego el incendio convirtió en cenizas&lt;br /&gt;el castillo de azúcar y amargo chocolate&lt;br /&gt;donde ese niño errante descubrió el tesoro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál tesoro buscó entre la maleza&lt;br /&gt;junto a las lagartijas y los caracoles&lt;br /&gt;bajo un oblicuo sol de junio&lt;br /&gt;que resaltaba el verde de la tierra propia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un cajón de plomo sellado por piratas&lt;br /&gt;¿monedas de oro halló con efigies reales&lt;br /&gt;esmeraldas sin fin entre sortijas&lt;br /&gt;o pergaminos con letras góticas y señas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la colina de suaves y lustrosos prados&lt;br /&gt;junto al naranjo, el magnolio, o ese roble&lt;br /&gt;habrá cavado solitario y dulce&lt;br /&gt;tras un abracadabra con respuestas claras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el implacable tiempo desbocado&lt;br /&gt;en un paraje extraño sin castillos&lt;br /&gt;revelará sus secretos al joven&lt;br /&gt;cuya mirada rompe las cadenas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está aquél anillo de rubí perdido&lt;br /&gt;entre ajetreos solos marcados por demiurgos&lt;br /&gt;que el viajero encontró entre los aceites&lt;br /&gt;de una estación de tren abandonada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O la llave oxidada de extraños portalones&lt;br /&gt;descubierta entre muros de bahareque&lt;br /&gt;tras baúles viejos con cabellos raros&lt;br /&gt;de doncellas azules como hadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAROXISMOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo triste sin gato ni bandera&lt;br /&gt;vacío tiempo entre agotadas lámparas&lt;br /&gt;donde el poeta cava trincheras sin batalla&lt;br /&gt;para huir en la noche hacia la infancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un temblor casi onírico fabrica sus cristales&lt;br /&gt;cuando perdidas lágrimas desgarran interiores&lt;br /&gt;de un joven viejo a punto de sus ruinas&lt;br /&gt;perdido en cierto bosque como Caperucita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La máquina funciona a pesar de crepúsculos&lt;br /&gt;y helados lustros que anestesian su carne&lt;br /&gt;con bálsamos untados en tiempos de batalla&lt;br /&gt;cuando el otro es la sombra que nos canta la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está el gato ahora en qué esquina perdida&lt;br /&gt;ausente de sus novias de rojo pasajero&lt;br /&gt;maullando a las esferas de tiempos asesinos&lt;br /&gt;que fluyen y se inundan de años peregrinos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde sus interiores ajados por los años&lt;br /&gt;esos años terribles que quiebran manecillas&lt;br /&gt;de lúdicos relojes o destrozan infames&lt;br /&gt;castillos de azúcar y negro chocolate?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viejo diplodoco lloró estas lejanías&lt;br /&gt;cuando el volcán de fuego desperdigó la muerte&lt;br /&gt;mientras el animal moderno acaricia su lava&lt;br /&gt;y perfila su fósil a punta de cenizas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BESTIA SOBRE ROCAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraña furia sin arcoiris&lt;br /&gt;Rabia total bajo la lluvia&lt;br /&gt;Fuego convocado en el aire&lt;br /&gt;Con rugidos felinos en el alma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo decir la insurrección de la criatura&lt;br /&gt;Mientras uñas afiladas trazan letras sobre musgo&lt;br /&gt;Y petroglifos gritan hacia siglos&lt;br /&gt;Entre deshielos de montañas nevadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez el guerrero con su hacha lista&lt;br /&gt;Parado allí en el pico gélido de la cordillera&lt;br /&gt;Sobre un paraje de tormentas eléctricas&lt;br /&gt;Y el ruido del trueno sobre los cañones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arboles sin raíces contra el precipicio&lt;br /&gt;Plantas barridas por el viento&lt;br /&gt;Hombres desnudos con ojos desorbitados&lt;br /&gt;Atrapados en cuevas prehistóricas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O mujeres desnudas con sus manos al aire&lt;br /&gt;Cubiertas por la empresa del lodo&lt;br /&gt;Mientras la tromba arrasa chozas y linderos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde la luz al otro lado del túnel?&lt;br /&gt;¿Habrá un remanso para la fatiga&lt;br /&gt;En intestinos secos petrificados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna esperanza para la bestia herida&lt;br /&gt;Que huye sin saber de qué ni a dónde ni por qué&lt;br /&gt;Con los pies sangrantes devorados por sanguijuelas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANIMAL SIN TIEMPO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí el animal en fuga de sus propios gerundios&lt;br /&gt;la flor escalofriante junto a sus sinalefas de hielo&lt;br /&gt;y un paisaje listo para ser pintado por el robot&lt;br /&gt;desde una torreta rodeada de proyectiles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mecano solitario para extraños vestigios&lt;br /&gt;de bestias acorraladas&lt;br /&gt;víctimas de su propio invento milenario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí la sanguijuela desesperada&lt;br /&gt;hambrienta de su sangre&lt;br /&gt;Chupándose a sí misma en pantanos resecos&lt;br /&gt;cerca de cañones por donde bajan aguas volcánicas&lt;br /&gt;en una hedionda profusión de azufre&lt;br /&gt;Trogloditas modernos cazadores de tarántulas&lt;br /&gt;en la extensión amazónica&lt;br /&gt;con la malicia la cruel alegría&lt;br /&gt;de comerlas asadas junto a cráteres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O enormes vestigios de lagos prehistóricos&lt;br /&gt;extraña tranquilidad de mares vegetales&lt;br /&gt;bajo la humedad de una larga temporada de tormentas&lt;br /&gt;aguas saladas en los ramajes colgantes&lt;br /&gt;entre un verde total sin floraciones ni pájaros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el animal perdido en el tiempo&lt;br /&gt;tiritando de frío cuando llega la noche desolada&lt;br /&gt;con su huracán incesante sobre ríos crecientes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí la bestia rumiante el pájaro con su presa&lt;br /&gt;la hormiga errante la flor carnívora&lt;br /&gt;listos todos para ser dibujados por una máquina&lt;br /&gt;con sus aceites frescos su mecanismo intacto&lt;br /&gt;Desde los milenios desde las fundaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MÁSCARAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORD QUIJANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chaplin de medianoche con bombines&lt;br /&gt;luz de charol en oscuros salones&lt;br /&gt;donde el bastón aúlla hacia sus cedros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calles adormecidas por el tedio&lt;br /&gt;lo ignoraron cuando voces súbitas&lt;br /&gt;emergían cual losas de su fatal océano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Idioma sin público ni aplausos&lt;br /&gt;su tránsito buscó entre las levitas&lt;br /&gt;brilló la luz en su rebelde estro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ajado crepitar de sus polainas&lt;br /&gt;caballos veloces sobre nubes&lt;br /&gt;cubrieron su batalla sin aleros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Musgo febril en tejas españolas&lt;br /&gt;alimentó su noche de tormentas&lt;br /&gt;su nada para nadie en la luna perpetua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HERRERA Y REISSIG SE ARROJA AL TEQUENDAMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin París al ojal ni Roma en su chaleco&lt;br /&gt;hacia el fondo su cuerpo destrozó mariposas&lt;br /&gt;y se rompió en la piedra de color antiséptico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fantasmales pegasos en extrañas galaxias&lt;br /&gt;saludarán la eterna sinalefa poética&lt;br /&gt;y una palabra más convocará quimeras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inquieta esfera sideral taciturna&lt;br /&gt;bajo efecto de alcohol ardiente como nieve&lt;br /&gt;os llevará al centrípeto crisol metafórico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y explosivo y astral panteón de palabras&lt;br /&gt;retendrá tu delirio bajo la tierra antípoda&lt;br /&gt;donde la Cruz del Sur llorará sus estrellas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AQUI PICABIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cerebro es redondo y en su piña&lt;br /&gt;almíbar contendrá la fuga elástica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempos de no creer y no reir tampoco&lt;br /&gt;propiciaron su asno iluminado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un número insensible de toneles&lt;br /&gt;atlánticos cruzó desde su pista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no llegó como Crevel a sus acuarios&lt;br /&gt;sino que se vertió en sus hipocampos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golf en Madrid Equitación en Austria&lt;br /&gt;banderas no cargó mas sí sus astas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARDOZA Y ARAGON HA MUERTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol de septiembre en el poniente&lt;br /&gt;intenso entre las grises nubes&lt;br /&gt;y la llovizna tenue sobre el dulce&lt;br /&gt;el payaso, la novia y la bandera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja melodía del organillero&lt;br /&gt;junto a la Catedral de Coyoacán en vilo&lt;br /&gt;subraya la ausencia de quien sueña&lt;br /&gt;en el río fugaz de Guatemala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una fecha heráldica y arcádica&lt;br /&gt;Cardoza y Aragón ha muerto&lt;br /&gt;y sus ojos con malicia cantan al viento&lt;br /&gt;que llevará sus cenizas al Ajusco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando muere un poeta muere el mundo&lt;br /&gt;el poeta es de aire y de palomas&lt;br /&gt;más cristal más palabras más misterio&lt;br /&gt;contendrá el anagrama de su natal antigua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BORGES EN LA OLLIN YOLIZTLI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciego con su baston al aire&lt;br /&gt;huye por la avenida de neones&lt;br /&gt;y vuela en el tapiz de su silencio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De rodillas cinco jovenes gritan&lt;br /&gt;« Gloria eterna para usted, maestro »&lt;br /&gt;y una explosion de luces capta para siempre&lt;br /&gt;su imagen con reptantes consagrados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfermos con sus llagas del espiritu&lt;br /&gt;se arrastran sobre el suelo citadino&lt;br /&gt;los que no tienen Lazaro ni dios&lt;br /&gt;y entre el gentio buscan el tacto del eterno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la calle mojada los lectores&lt;br /&gt;lanzan al viento soledades&lt;br /&gt;provocando la extrana sinalefa&lt;br /&gt;del sabio que tose y rie entre la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VICENTE GERBASI HA MUERTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los huesos de su padre quedaron a la vista&lt;br /&gt;mientras el fuego fatuo anunciaba esa pena&lt;br /&gt;de resignados hijos en eterna agonía&lt;br /&gt;al iniciar la vida de huérfanos espectros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El calor infernal en la extraña manigua&lt;br /&gt;asumió sus infiernos de leyes irrestrictas&lt;br /&gt;que ahogan a los deudos con el whisky&lt;br /&gt;o hacen dúctiles hembras a viudas desoladas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viejo en el portal saludó a su inmigrante&lt;br /&gt;un espectro de azul se elevó hacia los cielos&lt;br /&gt;y en cafetales húmedos peones asesinos&lt;br /&gt;morderán sexos locos de núbiles muchachas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COLIBRI/SARDUY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Castellano en sus rosas sepultado&lt;br /&gt;do inútil vegetal su savia extrae&lt;br /&gt;alada sombra diminuta y frágil&lt;br /&gt;con palabras untadas de amatista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Burdel con ballenas y gacelas&lt;br /&gt;consumido en perfumes de lujuria&lt;br /&gt;émbolo azul de aceite entre velámenes&lt;br /&gt;pardo clamor de bestias sin destino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MILTON NASCIMENTO EN EL LINCOLN CENTER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz en las criptas del océano&lt;br /&gt;recorre musgos milenarios sobre rocas&lt;br /&gt;que otrora sirvieron de lienzo al pitecántropo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito del ahogado insomne&lt;br /&gt;cuyas carnes devora el narval manso&lt;br /&gt;en un mar gris sin corales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo así como entrar al Leteo amazónico&lt;br /&gt;y reconocerse en el canto de ciertos manatíes&lt;br /&gt;o en el eco de voces insepultas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La absurda fiesta de los náufragos del Titanic&lt;br /&gt;se detiene ante esa voz futura&lt;br /&gt;cuando pasa adosada a los vientos del norte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAPELES DEL LOCO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es el poeta una extraña antena superpuesta al volcán&lt;br /&gt;o acaso un payaso solitario derretido entre sus colores&lt;br /&gt;o un caballo enfermo con su mirada grisácea&lt;br /&gt;hastiado de sus palafreneros ebrios entre estiércol&lt;br /&gt;junto a cascadas con canoas lejanas en caída libre&lt;br /&gt;como ocurre con el poema flecha herida bala rayo ruptura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo joven poeta algo disecado espera su busto&lt;br /&gt;en tristes plazas cuyos mendigos ciegos sueñan&lt;br /&gt;castillos espaciosos de cristal de Murano&lt;br /&gt;imaginados en leprosarios asiáticos por budistas&lt;br /&gt;y nada ni la luz de la amada que lo convoca deslíe&lt;br /&gt;la pútrida electricidad cósmica de su propia quimera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la humedad de estaciones heladas de esquí&lt;br /&gt;o en la primaveral cristalinidad perlática del riachuelo&lt;br /&gt;fluyen estados de ánimo en superficies de flor y lodo&lt;br /&gt;y con palabras incrustadas en cuevas paulatinas&lt;br /&gt;se oye el sonido de las imprecaciones acuosas&lt;br /&gt;la goteante liturgia de la lluvia y su poema&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poeta hombre precipicio violeta flor campo&lt;br /&gt;roca velo de seda cadmio azul arcoiris luciérnaga&lt;br /&gt;¿Qué dicen sino su propia luminosidad antes&lt;br /&gt;del precipicio por donde caen hacia un remolino&lt;br /&gt;o tal vez la radioactividad de una civilización indeseada&lt;br /&gt;presa en la colisión de dos galaxias exhaustas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosas colores paisajes sol noche&lt;br /&gt;ciudades esquinas pozos aljibes torres&lt;br /&gt;adquieren extrañas connotaciones para infectados&lt;br /&gt;si son poetas jóvenes apenas iniciados&lt;br /&gt;al extremo ritual de concretas paredes&lt;br /&gt;cubiertas de líquenes y musgos desleídos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta recién horneado o el que se desmorona&lt;br /&gt;fue extraido de un yacimiento magmático&lt;br /&gt;y los materiales que lo conforman no desaparecerán&lt;br /&gt;con su fin: sólo se diluyen en gemas reales&lt;br /&gt;acumulándose en baúles incrustados en baluartes&lt;br /&gt;como tesoros legendarios para ninfas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estalactitas musgo veta coral perla malaquita&lt;br /&gt;ónix rubí perfume agua de colonia estrella de mar&lt;br /&gt;reflejan estrellas desaparecidas sobre hojas de otoño&lt;br /&gt;y vuelan en tapices de Damasco o Bagdad o Estambul&lt;br /&gt;hacia sus propios cristales de roca en el paraíso&lt;br /&gt;atraidos por el profeta que nada codicia del velamen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nada busca el poeta? ¿Nada lo llama a su delirio?&lt;br /&gt;¿Ningún oráculo le avisa del peligro ante la hidra?&lt;br /&gt;¿Alguien oculta la verdad cuando ve sus ojos poseídos&lt;br /&gt;y se niega a la revelación junto a desiertos sin oasis?&lt;br /&gt;¿Tan desamparado estará acaso ajeno a su caída?&lt;br /&gt;¿Será el deseo tan espléndido que su codicia lo ciega?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indice&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BERKELEY SQUARE (1980)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DELIRIOS DE NOEGA (1981-1984)&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;TIEMPO DE CANGREJOS (1977-1992)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANIMAL SIN TIEMPO (1993-2003)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Eduardo García Aguilar&lt;/span&gt; nació en Manizales (Colombia) el 7 de septiembre de 1953. Realizó estudios en la Universidad de Vincennes (París viii), hasta 1979, y luego vivió en Estados Unidos y México. En la actualidad, reside en París. Ha publicado las novelas Tierra de leones (1986), Bulevar de los héroes (1987), El viaje triunfal (1993) y Tequila Coxis (2003), así como Urbes luminosas (relatos, 1991), Llanto de la espada (poemas, 1992), Animal sin tiempo (poemas, 2006), Celebraciones y otros fantasmas: una biografía intelectual de Álvaro Mutis (1993), Delirio de San Cristóbal. Manifiesto para una generación desencantada (1998) y Voltaire, el festín de la inteligencia (2005). Algunos de su libros fueron traducidos al inglés, francés y bengalí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/222808680406511613-4625600454287918802?l=poesiagarciaaguilar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/feeds/4625600454287918802/comments/default' title='Publier les commentaires'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2009/10/obra-poetica-1977-2003.html#comment-form' title='0 commentaires'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/4625600454287918802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/222808680406511613/posts/default/4625600454287918802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://poesiagarciaaguilar.blogspot.com/2009/10/obra-poetica-1977-2003.html' title='OBRA POÉTICA (1977-2003)'/><author><name>Eduardo García Aguilar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12780328109999751538</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/TULWMO93vnI/AAAAAAAAAqI/Z6Q7OPEnBko/s220/EDUARDO%2BEN%2BFIESTA%2BDE%2BGANESHA.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-SOvQ4bXa2M/Susdu2G3EoI/AAAAAAAAAgw/jq_VhsKGM-4/s72-c/BRADYEGA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
